2. Biografìas de: Rubén Blades
3. Biografìas de: Yomo Toro
4. Biografìas de: Tito Puente
5. Biografìas de: Johnny Pacheco
6. Biografìas de: Richie Ray & Bobby Cruz
7. Biografìas de: Celia Cruz
8. Biografìas de: Cheo Feliciano
9. Biografìas de: Isamel Rivera
1. Willie Colón
William Anthony Colón Román (Bronx, Nueva York, 28 de abril de 1950), es un cantante, compositor, arreglista y trombonista, estadounidense de origen puertorriqueño, uno de los pioneros de la salsa durante la década de 1970 e innovador en otros géneros musicales del Caribe.A los 11 años comenzó a incursionar en el mundo de la música, primero con la flauta, luego con el clarín, la trompeta y, finalmente, con el trombón, instrumento que lo consagra como salsero mayor, con sólo 16 años de edad grabó su primer disco para Fania acompañado de
Héctor Lavoe , titulado El malo, en 1967. us logros en todas sus actividades son ampliamente reconocidas. Como músico, compositor, arreglista, cantante y trombonista, tanto como productor y director, Colón ha creado 40 producciones que han vendido más de 30 millones de discos en todo el mundo. Su colaboración con Rubén Blades, "Siembra", todavía se mantiene como el disco de mayor ventas en el género. Sus colaboraciones con el gran Hector LaVoe fueron el punto de partida para esta fusión urbano/caribeña que unió a la diaspora Latina con su paises natales. Como director del grupo "Legal Alien" (Extranjeros Legales) fue nominado 11 veces para el Grammy Americano, ha recibido El Premio Por Excelencia del Grammy Latino, tiene quince discos de oro y cinco de platino, y ha colaborado con grandes nombres como David Byrne, Héctor LaVoe, y Celia Cruz entre otros.Su música, que ha influenciado poderosamente el jazz Latino moderno, refleja tanto la lírica rítmica tradicional como el llanto de adiós y esperanza de una nueva generación, que fue apresurada a abandonar sus tierras para congregarse en la América urbana. William Anthony Colón Román (su nombre completo) aprendió las letras de su Abuela Antonia, mientras ella lo mecía para dormir cuando él era niño en el corazón del barrio Latino del Bronx. Sus fuertes creencias y personalidad inculcaron una profunda devoción a sus raíces culturales. Durante su odisea musical desde El Bronx a las tarimas del mundo, Willie viajó desde una fascinación con la tierra tropical de sus antepasados a las duras imágenes de las calles de su juventud y la lucha social y finalmente a una fusión madura de alegrías e injusticias, bellezas y sufrimientos, romance y realismoDesde entonces Willie se ha avocado a servir a la ciudad de Nueva York y a sus habitantes, sobre todo abogando por proyectos de beneficio para la población latina. Tambien fungió como vicepresidente de la campaña electoral que llevó al Alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, a ser reelecto en noviembre de 2005. Recientemente Willie Colón fue nombrado como uno de los 100 latinos mas influyentes en el mundo, por la revista People en Español. Willie fue invitado por la empresa mexicana Argos para componer e interpretar la melodia principal de la novela “Corazón Partido”, que se transmitio a todos los Estados Unidos a través de la cadena hispana Telemundo en horario estelar. En esta melodia Willie sigue innovando al combinar diversos ritmos como la balada y el reggaeton con su muy particular sello: los trombones. Este tema esta actualmente disponible por tiempo limitado en su sitio web http://www.williecolon.com/ para que sea bajado de manera gratuita.Actualmente Willie prepara nuevos proyectos, entre los que sobresale su nueva producción discográfica, de la cual el primer sencillo, “Amor de Internet”, fue lanzado en Puerto Rico el día 30 de Marzo de 2008 en el marco del día nacional de la Salsa y se escucha ya en diversas estaciones de radio. El álbum será puesto a la venta en el mes de junio a través de varios portales de internet.A pesar de todos estos compromisos, Willie Colón le da una alta prioridad a su esposa Julia y sus cuatro hijos, y de cuando en cuando a sus otros intereses como la navegación, aviación (es un piloto privado con licencia) y la programación de computadoras.Por su buena obra y sus mensajes positivos Willie se ha desarrollado como una voz socio-política nacional e internacionalmente respetada. Sea en la farándula o la política de Nueva York, América Latina, la diáspora mundial y hasta el Vaticano, su opiniones y apoyo son solicitados. El Malo del Bronx siempre dice que "América Latina es una sola casa."La unión de los dos y el conocimiento de su entorno cultural latino, junto a la imagen, el sonido y el repertorio, lo convirtieron en un experimentador notable del ritmo afroantillano. Esta sociedad duró seis años, durante este tiempo crean juntos, además de "El Malo", "The Hustler" (1968), seguido por "Guisando" (1969), "Cosa nuestra" (1970), "Asalto navideño" (1971), "La gran fuga" (1971), "Crime Pays" (1972), " El juicio" (1972), "Lo mato" (1973) y "The Good - The Bad - The Ugly" (1975), Estas producciones estuvieron, a su vez, matizadas por canciones que trataron temas de la marginalidad, con todo y sus señas de peligrosidad, como se aprecia en la producción: "Lo mato", "Calle Luna, calle Sol", "El día de mi suerte", otros temas que bajo este dueto pegaron fue "Te Conozco", "Barrunto", "Piraña", "Todo tiene su final", "Che Che Colé". Para 1973 se disuelve el binomio, quedando Willie como productor de los discos de Lavoe, se volvieron a juntar para la producción "Vigilante" en 1983, donde triunfó: "Triste y Vacía" y "Juanito Alimaña". También ha producido discos junto a Rubén Blades logrando éxitos como Tiburón, Pedro Navaja, Plástico, Ligia Elena; con Celia Cruz logro los éxitos Usted Abusó, Mi Caso, Apaga la Luz, Dos Jueyes.
Discografía:
El Malo (1967)
The Hustler (1968)
Guisando Doing a Job (1969)
Cosa Nuestra (1971) Asalto Navideño (1971)
La Gran Fuga The Big Break(1971)
El Juicio (1972)
Asalto Navideño Vol.2 (1972)
Lo Mato (Si no compra este disco)(1973)
Crime Pays (1973)
Willie (1974)
El Baquine de Angelitos Negros (1977)
Metiendo Mano!! (1977)
Sólo Ellos Pudieron Hacer Éste Álbum Only Siembra (1978)
Solo (1979)
Doble Energía (1980)
Canciones del Solar de los Aburridos (1981)
Celia & Willie (1981)
Fantasmas (1981)
Corazón Guerrero (1982)
The Last Fight (1982)
Vigilante (1983)
Tiempo pa' Matar (1984)
Contrabando Especial N°5 Los Triunfadores The Winners (1987)
Top Secrets/Legal Alien (1989)
Color Americano (1990)
Honra y Cultura (1991)
Willie Colón & Tito Puente (1993)
Hecho en Puerto Rico (1993)
Bad boys 2 (1994)
Tras la Tormenta (1995)
Y Vuelve Otra Vez!!! (1995)
Demasiado Corazón (1998)
Quien Eres (1999) Idilio (2000)
Guerrero de Corazón (2000)
El malo 2 (2008)
2. Rubén Blades

Rubén Blades Bellido de Luna (Ciudad de Panamá, Panamá, 16 de julio de 1948) es un compositor, cantautor, músico, actor, abogado y político panameño que desarrolló la mayor parte de su carrera en los Estados Unidos. Su estilo ha sido calificado como salsa intelectual.
Desde los años 70 hasta la actualidad ha grabado más de veinte álbumes y ha participado invitado en más de 15 grabaciones con varios artistas de distintos géneros y tendencias. Ha participado como actor en diversas producciones tanto de Hollywood como independientes. En reconocimiento de su labor ha recibido seis premios Grammy.
En 1994 participó en las elecciones presidenciales de su país, en las que quedó en tercer lugar, con el 20% de los votos, de entre más de una decena de candidatos. Actualmente participa en el gobierno de su país como ministro de turismo.
Rubén Blades vivió en Panamá las épocas de dictadura militar tanto de Omar Torrijos
(1968-1981) como de Manuel Antonio Noriega (1981-1989). A Rubén Blades se le conoció como duro crítico de las dictaduras militares tanto de Panamá como las de toda latinoamérica, haciendo referencia a ello en las letras de sus canciones, como en "Desapariciones". Sin embargo, en el 2004 Blades apoyó la candidatura presidencial de Martín Torrijos, hijo del ex-dictador Omar Torrijos, y una vez que este ganó las elecciones, Blades aceptó el puesto de Ministro de Turismo en el nuevo gobierno.
Sus inicios en la música se dieron con el sello Alegre Recordes y con el afamado sello musical Fania de Nueva York. Sus dotes como cantante le abrieron las puertas, con participaciones fugaces en las bandas de Pete Rodríguez, Richie Ray y Bobby Cruz y Ray Barretto. En el año 1969 participó en la grabación del larga duración De Panamá a New York/From Panama to New York, con Pete Rodríguez, disco que, sin embargo, Blades no incluye en su discografía.
La década de los años 70 se cierra para Rubén Blades con otros dos álbumes como solista: El que la hace la paga y Mucho mejor, el último de los cuales es un disco más bolerista que salsero.
Ya dentro de los 80, Blades inicia otra etapa muy fructífera en su carrera artística al juntarse con el grupo Seis del Solar, que luego cambiaría su nombre a Son del Solar. Esta unión produjo los álbumes Buscando América, en el que destacan los clásicos "Decisiones" y "El Padre Antonio y Su Monaguillo Andrés"), Escenas, Agua de luna, Doble filo, Nothing but the Truth, Antecedentes, Live! y Caminando. Esta etapa se cierra con el disco The Best.
Ya en los 90 y luego de su experiencia política, Rubén hace un disco con Willie Colón (Tras la tormenta), en el que se intercalan temas tanto de uno como de otro. En 1997 colabora con Los Fabulosos Cadillacs en su disco Fabulosos Calavera.
La última parte de la discografía de Rubén Blades refleja un cantante más maduro y con la capacidad de experimentar nuevas fusiones y nuevos géneros. El disco La rosa de los vientos incluye música panameña que Blades ofrece como homenaje a su país. Tiempos y Mundo, co-producido con el trío costarricense Editus si bien se alejaron de la salsa, fueron discos premiados por su calidad interpretativa.
La reciente participación de Blades en el disco Across 110th Street de la Spanish Harlem Orchestra, donde toca su acompañante en Seis del Solar Óscar Hernández, demuestra que Blades tiene un talento especial para la salsa y deja a sus seguidores a la espera de su siguiente producción.
Actualmente Blades es ministro de Turismo de Panamá.
En el 2007, Rubén comenzó una etapa interactiva, mostrandose mas cerca de la gente en un programa via Podcast llamado El Show de Rubén Blades SDBR, que lo realiza en Panamá, en el que hace comentarios sobre nuevas bandas, responde preguntas mandadas por los internautas y además, se muestra como es, sincero y claro en sus pensamientos.
3. Yomo Toro
Yomo nos ofrece una autobiografía" corta de su entera vida con el cuatro.
"Yo nací en el Suroeste de Puerto Rico, en un pueblito que se llama Guánica, en ese barrio que se llama Ensenada donde estaba la central azucarera--una de las mas grandes de la Antillas--creo que era la segunda (la primera estaba en Cuba), la segunda mas grande de las Antillas. Era en Guánica. Se llamaba la South Porto Rican Sugar Company. La gente de allí del barrio vivían de eso, trabajaban en la central. Unos hacían una cosa, otros otra. Mi papa era técnico: en otras palabras, el guiaba. Era chofer, guiaba las maquinas que cargaban la caña que llevaban para el molino. Eran cuatro molinos.Y de allí salí yo. Mi nombre completo es: Víctor Guillermo Toro Vega Ramos Rodríguez Acosta. Allí esta: toda mi familia completa. Entonces pues, empecé a los seis años. Y era que los tíos míos trabajaban en el ingenio de azúcar. Y entonces los fines de semana se juntaban. Le decían Los Gallos a ellos, y ellos no eran profesionales pero tocaban un poquito de música. Tenia un tío que tocaba cuatro, otro guitarra, otro flauta, otro clarinete, tocaba cada uno a su forma. Y entre ellos, el cuatrista era el papá mío que tocaba el cuatro. Y a los seis años, cuando yo tenia seis años, empezaron las inquietudes musicales mías, y eso fue en Ensenada, Puerto Rico.
Era que cuando ellos se ponían a tocar los fines de semana, bailecitos en las casitas por allí, pues yo siempre me iba. Yo recuerdo que mi papa enganchaba el cuatro por ahí, lo ponía el la esquina de la pared. Entonces yo recuerdo que me ponía a a manusear el cuatro, como decimos nosotros: a manusear el cuatro -- y eso era que yo tenia el deseo de aprender de tocar música, de hacer algo en la vida de la música.
Y por ahí empecé, y cuando yo tenía mas o menos quince años, yo ya tocaba en la escuela. Y éramos tres chamaquitos estudiantes de la escuela, que le decían "la bandita de la escuela".
Y allí tocaba en todos los programas, y me fui puliendo un poquito hasta que una vez vino un señor de San Juan que estaba buscando una primera guitarra para hacer un trío y se llamaba Los 4 Ases de Puerto Rico - en el que estaba Tito Lara - estaba los muchachos de los Cuatro Ases. Y entonces le hablaron de un muchachito de Ensenada que tocaba requinto y tocaba cuatro. Entonces el fue allá y me mandaron a buscar y entonces empecé a tocar el cuatro y la guitarra enfrente de él y me dijo que le firmara un contrato y me firmo un contrato como de 10 años.
Entonces allí fue la primera vez que yo fui a San Juan, Puerto Rico, a tocar y me acuerdo que empecé a grabar con Bury Cabán y Los 4 Ases y por allí vino José Antonio Salamán. Empecé a hacer parte de Los Universitarios, El Trío Universitario de San Juan. Toque con los Antares, con Felipe Rodríguez, toque con Raimundo y todo el mundo allí.
Y la primera vez que vine a la ciudad de NY fue en 1953, con Los 4 Ases, a tocar en el Teatro Boricua que quedaba en la 108 de la Lexington Avenue. Ahi fue la primera vez que vine a tocar a NY. De allí fui a Puerto Rico otra vez, y después vine con José Antonio Salamán y con el compadre Polo Ocasio - tremendo guitarrista de Puerto Rico, de los primeros -- y tocamos en el Teatro Puerto Rico, y después fui a PR en el '56. Vine a la ciudad de NY otra vez tocar y me quede viviendo hasta la luz de hoy.
Pase hacer parte de los triítos que habían en NY, tocaba cuanto grupito me llamaban a tocar. Empecé a vivir de la música. Pues yo siempre he vivido de la música. No vivo de mas na'. Tu me llamas para trabajar en otra cosa y ya esta, me estrello. ¿Tu sabes? Pero de la música siempre he vivido y siempre he hecho eso.
Y entonces por allí de 1970, en el 70 empecé yo a grabar la música de salsa, que fue cuando vino Willie Colón que ya estaba ajetreando con Héctor Lavo y la Fania. Decidió hacer un LP navideño, pero ellos querían usar una guitarra electrónica. Ya que Willie Colón no estaba muy adaptado al cuatro de Puerto Rico, a la música típica puertorriqueña, por la sencilla razón que eso era salsa, la música bailable de salsa con orquesta. Pero que cuando a mi me llamaron me dijeron que fuera con una guitarra electrónica para grabar con Willie Colón y en vez de yo coger la guitarra electrónica, cogí un cuatro: me lo enganche en la espalda, y me fui para el estudio.
Me acuerdo que entrando al estudio, Pacheco estaba dirigiendo la grabación, y cuando me vio con el cuatro y me dijo "¡Ha! Con quien tu vas a grabar, ¿con Ramito? Y le dije "no, no, con Willie Colón. voy hacer el LP de Navidad" y se quedaron lo mas calladitos y no dijeron na', pero cuando yo empecé a grabar con ellos y empezaron a grabar los números, cuando ya terminamos de grabar, Willie Colón me dijo - me acuerdo - "yo nunca he pasado en vida un momento tan feliz como éste. Yo creo que esto va hacer un hit" y exactamente fue uno de los hits mas grandes de la Fania, que hasta ahora mismo Asalto Navideño ,que yo hice con Willie Colón y Héctor Lavoe, ha sido y siempre será uno de los discos estándar para siempre, por que la gente cuando se le rompe el disco lo compra otra vez.
Entonces de allí pase hacer parte de las estrellas de Fania, que hasta la luz de hoy soy parte de las estrellas de Fania. Entonces allí me quede residiendo en la ciudad de NY hasta la luz de hoy me paso viajando el mundo entero y gracias a Dios me ha ido bien en la música y estado allí siempre en la batalla musical como decimos nosotros--en la batalla musical. Gracias a Dios, no tengo vicios, no tomo, no fumo ninguna clase de cigarrillos. Como bien, eso si, me pongo gordo, pero no importa, la gordura uno la puede acabar fácil, pero si uno bebe mucho y fuma mucho uno se puede enfermar del corazón, y darle cosas a uno que no están muy buenas para la música, pero gracias Dios a la cuenta de hoy tengo 64 años, para 65, no soy ningún nene. Y hasta la fecha de hoy estar bregando con muchos cuatristas y los muchachos de ahora que son virtuosos, los virtuosos cuatristas de ahora como Edwin Colon Zayas, Pedrito Guzmán, Prodigio Claudio. He tenido la oportunidad de estar tocando junto con ellos y he pasado un ratito muy buenos con ellos. Si me llego a morir ahora me muero riendo me muero así [luce una sonrisa repleta de dientes].
Ernest Anthony Puente ( * Nueva York, 20 de abril de 1923- Nueva York, 31 de mayo del 2000), conocido como Tito Puente, fue un músico puertorriqueño de salsa y jazz latino, de gran influencia en estos géneros.De padres puertorriqueños, Puente nació en el vecindario conocido como El Barrio de Nueva York. A menudo es llamado el primer músico "puro" de salsa. Se le conoce por las composiciones únicas que ayudaron de sostener su carrera por más de 50 años. Gracias a su técnica en el manejo de la percusión fue conocido como El Rey de los Timbales. Por estos años Tito tocaba en el Palladium que era la casa del mambo,y que junto a Machito y Tito Rodriguez hicieran conocido el mambo mundialmente.Tito le quitò el titulo de Rey del Mambo al mismisimo Damaso Peres Prado,musico que colaborò mucho con Benny More,cantante y sonero cubano residente en Mèxico.
Durante los años 1950, la popularidad de Puente llegó a su mayor nivel y logró que la música caribeña, como el mambo, el son y el cha cha cha llegara a una mayor audiencia. Luego incursionó en otros estilos como pop y bossa nova.
Sus participaciones junto a la cantante cubana La Lupe con temas como: Salve Plena se hicieron muy conocidos en muchos paises de raiz latina,pero su sonido inconfundible al interpretar los timbales lo hizo conocido a nivel mundial,eso mismo sucedio cuando Tito Puente toco en Japòn,inspirando a una agrupaciòn de musicos japoneses a interpretar el genero salsa,hablo de la Orquesta de la Luz.(case x)
En 1992, Puente ganó el Premio Bicentenario de James Smithson y participó en la película Los reyes del mambo cantan canciones de amor junto a Celia Cruz.
Ganó un premio Grammy por su grabación Mambo Birdland en la categoría de mejor disco de música caribeña tradicional en los primeros premios Latin Grammy.
Tito participo en varias producciones cinematograficas,como Salsa de 1988,Los reyes del Mambo e 1992 junto a Celia Cruz y Antonio Banderas y su ultima apariciòn la realizo en un documental de Fernado Trueba,llamado: Calle 54 en el que interpreta su tema de latin jazz: New Arrival,con un excitante solo de congas interpretado por Giovanni Hidalgo,la la flauta de Dave Valentin.(Case X).
Aunque como músico es mayormente reconocido, también se hizo más popular por las apariciones televisivas como en Plaza Sesamo interpretando su tema Ran Kan Kan y el recordado capitulo en que se le incrimina de haber asesinado al Señor Burns,en un capitulo de Los Simpsons.
Discografía
A lo largo de su carrera Tito Puente grabó un total de 198 discos entre producciones propias y colaboraciones con otros artistas. Entre sus álbumes de larga duración grabados o reeditados en disco compacto durante los últimos años están:
Mambo Beat: The Progressive Side of Tito Puente (1994)
Mambo y cha cha cha (1994)
The Best of Dance Mania (1994)
Barbarabatiri (1994)
Tito Puente's Golden Latin Jazz All Stars (1994)
Mambo Beat: The Progressive Side of Tito Puente (1994)
Mambo y cha cha cha (1994)
The Best of Dance Mania (1994)
Barbarabatiri (1994)
Tito Puente's Golden Latin Jazz All Stars (1994)
Top Percussion/Dance Mania (1994)
20 Mambos/Take Five (1995)
Fania Legends of Salsa Collection, Vol. 3 (1995)
Fiesta con Puente (1995)
Jazzin (1995)
Mambo Mococo (1949-51) (1995)
Mambos with Puente (1949-51) (1995)
More Mambos on Broadway (1995)
Tea for Two (1995)
The Complete RCA Victor Revolving Bandstand... (1995)
Tito's Idea (1995)
Yambeque: The Progressive Side of Tito Puente (1995)
Cha Cha Chá: Live at Grossinger's (1996)
El Rey de la Salsa (1996)
El Rey del Timbal (1996)
Special Delivery (1996)
The Very Best of Tito Puente & Vicentico.. (1996)
Greatest Hits (1996)
Jazz latino, vol. 4 (1996)
Percussion's King (1997)
Selection of Mambo & Cha Cha Cha (1997)
50 Years of Swing (1997)
Tito Meets Machito: Mambo Kings (1997)
Cha Cha Cha Rumba Beguine (1998)
Dance Mania '98: Live at Birdland (1998)
The Very Best of Tito Puente (1998)
Timbalero Tropical (1998)
Yambeque (1998)
Absolute Best (1999)
Carnival (1999)
Colección original (1999)
Golden Latin Jazz All Stars: In Session (1999)
Latin Flight (1999)
Latin Kings (1999)
Lo mejor de lo mejor (1999)
Mambo Birdland (1999)
Rey (2000)
Carnival (1999)
Colección original (1999)
Golden Latin Jazz All Stars: In Session (1999)
Latin Flight (1999)
Latin Kings (1999)
Lo mejor de lo mejor (1999)
Mambo Birdland (1999)
Rey (2000)
His Vibes & Orchestra (2000)
Cha Cha Cha for Lovers (2000)
Homenaje a Beny Moré. Vol. 3 (2000)
Dos ídolos. Su música (2000)
Tito Puente y su Orquesta Mambo (2000)
The Complete RCA Recordings. Vol. 1 (2000)
The Best of the Concord Years (2000)
Por fin (Finally) (2000)
Party with Puente! (2000)
Obra maestra (2000)
Mambo Mambo (2000)
Mambo King Meets the Queen of Salsa (2000)
Latin Abstract (2000)
Kings of Mambo (2000)
Cha Cha Cha for Lovers (2000)
The Legends Collection: Tito Puente & Celia Cruz (2001)
The Complete RCA Recordings, Vol. 2 (2001)
RCA Recordings (2001)
Puente caliente (2001)
The Best of... (2001)
King of Mambo (2001)
El Rey: Pa'lante! Straight! (2001)
Cocktail Hour (2001)
Selection. King of Mambo (2001)
Herman Meets Puente (2001)
Undisputed (2001)
Fiesta (2002)
Colección Diamante (2002)
Tito Puente y Celia Cruz (2002)
Live at the Playboy Jazz Festival (2002)
King of Kings: The Very Best of Tito Puente (2002)
Hot Timbales! (2002)
Dr. Feelgood (2002)
Carnaval de éxitos (2002)
Caravan Mambo (2002)
Filmografía
Los reyes del mambo cantan canciones de amor (Arne Glimcher, 1992)
Calle 54 (Fernando Trueba, 2000)

Juan Pablo Pacheco Kinipping
Nace en Santiago de los Caballeros, República Dominicana; el 24 de marzo de 1935
Es uno de los mas grandes directores de conjuntos.
Alias "El Zorro de Plata". Johnny hace que la Salsa, la Charanga y el Bolero, sea un estilo único en la historia musical
Instrumento(s) Flauta, Timbales, Conga, Violín, Acordeón, Saxofón, Clarinete
Instrumento(s) Flauta, Timbales, Conga, Violín, Acordeón, Saxofón, Clarinete
Heredando la pasión musical de su padre, Rafael Azarias Pacheco, quien fue director y clarinetista de una de las orquestas más famosas de la época, La Orquesta Santa Cecilia. su primer instrumento musical lo recibe de su padre a una temprana edad.
Cuando tenía once años, la familia Pacheco emigra a Nueva York donde johnny continua puliendo sus habilidades musicales. Desde joven aprendió a tocar instrumentos tales como el acordeón, Violin, Saxofón y Clarinete. Asistió a la prestigiosa escuela de música Jilliard donde estudio percusión, lo que lo llevo a ser el mejor percusionista en su momento. Es uno de los más conocidos interpretes de lo que conocemos como Salsa de todos los tiempos y ha realizado grabaciones con los artistas más famosos de la historia.
A fines de los años 50, Pacheco fue conguero y bongosero en el cuarteto de estilo jazz latino de Charlie Palmieri, época en la que en la comunidad latina de Nueva York, el sonido impactante de la orquesta de charanga del cubano José Fajardo, en la que predominaban la flauta y los violines, inspiraron a Palmieri para lanzar su Charanga "La Duboney" con Pacheco en la flauta. Después de grabar un álbum juntos, se generaron diferencias profesionales entre Pacheco y Palmieri y Pacheco decidió separarse y formar su propia charanga.
En 1960 organiza su primera orquesta, la legendaria Pacheco y su Charanga. La Orquesta firma con el sello Alegre con el cual vende más de 100.000 copias de su primer álbum titulado Pacheco y su Charanga Vol. 1. Este se considera un clásico y el mejor álbum de venta en todos los tiempos. Durante su triunfante carrera introdujo un nuevo estilo musical llamado Pachanga, esta nueva forma de baile lo llevo a ser una estrella internacional muy reconocida y a recorrer Estados Unidos, Europa, América del Sur, Asia. Igualmente su Orquesta fue el primer conjunto en presentarse en el legendario Teatro Apollo de Harlem en 1962 Y 1963.
Pacheco y Su Charanga rápidamente se convirtió en la orquesta más famosa del furor creado por la pachanga/charanga entre los años 1960 y 1964, lo que significó que la orquesta grabara cinco álbumes bajo el sello Alegre de Al Santiago. El furor por la charanga comenzó a decaer a mediados de los años sesenta, en parte, debido a la Revolución Cubana, que privó a Nueva York de su mina de músicos, en particular violinistas, quienes tocaban este estilo de música bailable cubana.
A fines de 1963, su carrera tomo un giro histórico, cuando conoció a Jerry Masucci, un abogado Italo-estadounidense que lo estaba asesorando en el divorcio con su esposa de aquel entonces. Juntos crearon la famosa disquera Fania Records. En 1964, la disquera lanza el histórico primer álbum del sello llamado Cañonazo el cual como dato curioso contenía una canción que se llamaba Fania. Como Ejecutivo de la compañía, director creativo y productor musical, se encrago de ser la fuerza emprendedora del sello discográfico que forjaría la carrera de muchas estrellas del sello que el mismo se encargó de reclutar, musicos como Willie Colón, Héctor Lavoe, Bobby Valentin.
Corría el año de 1968 cuando se da otro hito en la historia de la musica latina, la creación de la afamada orquesta Fania All Stars, con una presentación en el Red Garter de Nueva York. Una Orquesta la cual tenía en sus filas a los mejores musicos de la época tales como Larry Harlow, Willie Colón, Ray Barretto y otros invitados de los sellos Tico y Alegre como Tito Puente, Eddie Palmieri, Richie Ray, Jimmy Sabater.
Él se mantiene muy activo en la industria magnetofónica interpretando y grabando con su grupo como la fuerza generadora detrás de la música tropical. Johnny Pacheco se adelanta a su tiempo y es uno de los más reconocidos y admirados músicos en el mundo artístico. Johnny Pacheco es un pionero, un innovador y, más significativo, una leyenda viviente.
Cuando tenía once años, la familia Pacheco emigra a Nueva York donde johnny continua puliendo sus habilidades musicales. Desde joven aprendió a tocar instrumentos tales como el acordeón, Violin, Saxofón y Clarinete. Asistió a la prestigiosa escuela de música Jilliard donde estudio percusión, lo que lo llevo a ser el mejor percusionista en su momento. Es uno de los más conocidos interpretes de lo que conocemos como Salsa de todos los tiempos y ha realizado grabaciones con los artistas más famosos de la historia.
A fines de los años 50, Pacheco fue conguero y bongosero en el cuarteto de estilo jazz latino de Charlie Palmieri, época en la que en la comunidad latina de Nueva York, el sonido impactante de la orquesta de charanga del cubano José Fajardo, en la que predominaban la flauta y los violines, inspiraron a Palmieri para lanzar su Charanga "La Duboney" con Pacheco en la flauta. Después de grabar un álbum juntos, se generaron diferencias profesionales entre Pacheco y Palmieri y Pacheco decidió separarse y formar su propia charanga.
En 1960 organiza su primera orquesta, la legendaria Pacheco y su Charanga. La Orquesta firma con el sello Alegre con el cual vende más de 100.000 copias de su primer álbum titulado Pacheco y su Charanga Vol. 1. Este se considera un clásico y el mejor álbum de venta en todos los tiempos. Durante su triunfante carrera introdujo un nuevo estilo musical llamado Pachanga, esta nueva forma de baile lo llevo a ser una estrella internacional muy reconocida y a recorrer Estados Unidos, Europa, América del Sur, Asia. Igualmente su Orquesta fue el primer conjunto en presentarse en el legendario Teatro Apollo de Harlem en 1962 Y 1963.
Pacheco y Su Charanga rápidamente se convirtió en la orquesta más famosa del furor creado por la pachanga/charanga entre los años 1960 y 1964, lo que significó que la orquesta grabara cinco álbumes bajo el sello Alegre de Al Santiago. El furor por la charanga comenzó a decaer a mediados de los años sesenta, en parte, debido a la Revolución Cubana, que privó a Nueva York de su mina de músicos, en particular violinistas, quienes tocaban este estilo de música bailable cubana.
A fines de 1963, su carrera tomo un giro histórico, cuando conoció a Jerry Masucci, un abogado Italo-estadounidense que lo estaba asesorando en el divorcio con su esposa de aquel entonces. Juntos crearon la famosa disquera Fania Records. En 1964, la disquera lanza el histórico primer álbum del sello llamado Cañonazo el cual como dato curioso contenía una canción que se llamaba Fania. Como Ejecutivo de la compañía, director creativo y productor musical, se encrago de ser la fuerza emprendedora del sello discográfico que forjaría la carrera de muchas estrellas del sello que el mismo se encargó de reclutar, musicos como Willie Colón, Héctor Lavoe, Bobby Valentin.
Corría el año de 1968 cuando se da otro hito en la historia de la musica latina, la creación de la afamada orquesta Fania All Stars, con una presentación en el Red Garter de Nueva York. Una Orquesta la cual tenía en sus filas a los mejores musicos de la época tales como Larry Harlow, Willie Colón, Ray Barretto y otros invitados de los sellos Tico y Alegre como Tito Puente, Eddie Palmieri, Richie Ray, Jimmy Sabater.
Él se mantiene muy activo en la industria magnetofónica interpretando y grabando con su grupo como la fuerza generadora detrás de la música tropical. Johnny Pacheco se adelanta a su tiempo y es uno de los más reconocidos y admirados músicos en el mundo artístico. Johnny Pacheco es un pionero, un innovador y, más significativo, una leyenda viviente.
Pianista, Productor, Arreglista y Predicador
Lugar de nacimiento: Nueva York, EE.UU.
Ricardo Maldonado Morales, puertorriqueño nacido en Nueva York, virtuoso del piano, arreglista, compositor y cantante, demostró desde niño su habilidad musical.
Estudió en el High School for Performing Arts y se graduó del Julliard School of Music de Nueva York. Su formación unió las bases de la música clásica con los sonidos latinos populares de la década del 60 la guajira, el chachachá y el bolero, entre otros.
Richie Ray inicia su carrera bajo el sello Fonseca, con el cual graba su primer disco. Poco después cambia de casa disquera al sello Alegre, coincidiendo con el advenimiento del bugalú. Su primera producción bajo este sello fue "On the Loose" en 1966. El verano siguiente produjo uno de los temas clásicos de su repertorio: "Richie's Jala-Jala". Este tema le ganó fama internacional, difundiéndose ampliamente en países como Venezuela. Posteriormente grabó los discos "Jala-Jala y Boogaloo" y "Volumen II", los cuales reafirmaron su nombre en el género afroantillano. En 1968 alcanzó un nuevo éxito internacional titulado "Mr. Trumpet Man", con el cual el cantante de su orquesta, Bobby Cruz, se estableció en el pentagrama popular.
Lugar de nacimiento: Nueva York, EE.UU.
Ricardo Maldonado Morales, puertorriqueño nacido en Nueva York, virtuoso del piano, arreglista, compositor y cantante, demostró desde niño su habilidad musical.
Estudió en el High School for Performing Arts y se graduó del Julliard School of Music de Nueva York. Su formación unió las bases de la música clásica con los sonidos latinos populares de la década del 60 la guajira, el chachachá y el bolero, entre otros.
Richie Ray inicia su carrera bajo el sello Fonseca, con el cual graba su primer disco. Poco después cambia de casa disquera al sello Alegre, coincidiendo con el advenimiento del bugalú. Su primera producción bajo este sello fue "On the Loose" en 1966. El verano siguiente produjo uno de los temas clásicos de su repertorio: "Richie's Jala-Jala". Este tema le ganó fama internacional, difundiéndose ampliamente en países como Venezuela. Posteriormente grabó los discos "Jala-Jala y Boogaloo" y "Volumen II", los cuales reafirmaron su nombre en el género afroantillano. En 1968 alcanzó un nuevo éxito internacional titulado "Mr. Trumpet Man", con el cual el cantante de su orquesta, Bobby Cruz, se estableció en el pentagrama popular.
Bobby Cruz
Bobby Cruz nació un 26 de febrero en el pueblo de Hormigueros, Puerto Rico. Desde muy pequeño sintió una gran inclinación por la música. En el humilde campo donde se crió su mayor diversión era cantarle a los chivos de la finca que pastoreaba. Cuando terminaba saludaba a los chivos diciéndoles: “Muy agradecido, muy agradecido”, igual que Pedro Vargas, su ídolo. Bobby, nunca imaginó, en su niñez, que cuando creciera se convertiría, al igual que Vargas, en una leyenda, pero de una música nueva, un sonido diferente y un género emanado de su personalidad: la Salsa.
Cuando se muda a Nueva York, junto con su familia, siguió desarrollando sus inquietudes musicales, y encontró un cómplice, su vecino y amigo Richie Ray, con quien formó la Orquesta “Richie Ray y Bobby Cruz”.
Richie Ray y Bobby Cruz
Formaron posiblemente el mejor grupo de salsa que nunca ha existido. Richie, neoyorquino hijo de puertorriqueños, y Bobby, puertorriqueño, tuvieron el sonido más impactante desde 1963 hasta 1974. Al escuchar sus canciones 30 años después, siguen sonando modernas, siguen teniendo fuerza. Los arreglos geniales de Richie, sus increíbles solos en el piano, las tremendas descargas del grupo y el soneo de Bobby Cruz han hecho que este grupo sea punto y aparte en la historia de la salsa.El grupo de Richie Ray se formó en 1963 con tres integrantes principales: Ricardo "Richie" Maldonado Morales en el piano, su hermano Ray en la trompeta y Bobby Cruz cantando. En 1965 grabaron su primer disco, en la casa discográfica Fonseca, con la voz de Chivirico Dávila y el éxito de "Comején". Los instrumentos del grupo eran dos trompetas, piano, bajo, timbales, tumbadoras y bongoes. Disco a disco conquistaron desde Nueva York a la juventud del Caribe. Richie Ray fue impulsor del boogaloo y uno de los grupos pioneros en la salsa.
El sonido del piano de Richie Ray es una de las señas de identidad de su música. Richie, hijo del guitarrista Pacífico Maldonado, es un músico de conservatorio que con 18 años decide formar un grupo que toque la música que siente por dentro y no la clásica que había estudiado hasta ese entonces. Richie, además de tocar el piano, es compositor, arreglista y cantante.
Los arreglos de las canciones de Richie Ray y Bobby Cruz son excepcionales, con toda la fuerza de los ritmos del Caribe y toques de música clásica y jazz, en una fusión única que los distingue de cualquier otro grupo de salsa. Las descargas de cueros y piano de muchas de sus canciones resultan explosivas.
El sonido del piano de Richie Ray es una de las señas de identidad de su música. Richie, hijo del guitarrista Pacífico Maldonado, es un músico de conservatorio que con 18 años decide formar un grupo que toque la música que siente por dentro y no la clásica que había estudiado hasta ese entonces. Richie, además de tocar el piano, es compositor, arreglista y cantante.
Los arreglos de las canciones de Richie Ray y Bobby Cruz son excepcionales, con toda la fuerza de los ritmos del Caribe y toques de música clásica y jazz, en una fusión única que los distingue de cualquier otro grupo de salsa. Las descargas de cueros y piano de muchas de sus canciones resultan explosivas.
La conversión al evangelismo
Todo cambió en 1974 cuando Richie Ray se convierte al evangelismo y decide utilizar la música para propagar el mensaje evangélico. Bobby Cruz, pese a las reticencias iniciales que le produjo este cambio, también se convirtió al evangelismo al de unos meses. Richie Ray y Bobby Cruz ya no cantaron más canciones con temática rumbera o santera y pasaron a interpretar sólo canciones religiosas. Lo curioso del caso es que entendieron que su conversión religiosa no les permitía seguir tocando salsa como lo hacían antes. Rebajaron el ritmo y dejaron en el cajón del olvido las descargas y los solos. Paradójicamente, esta decisión no contentó a nadie: los amantes de la salsa les pedían que tocaran como antes y el movimiento evangélico no veía con buenos ojos que se utilizara la salsa como vehículo de su mensaje.
De 1974 en adelante Richie Ray y Bobby Cruz sacaron varios discos de música religiosa y se acabaron convirtiendo en pastores evangélicos, lo que les separó en la decada de los 90
El reencuentro de Richie Ray y Bobby Cruz
El 22 de julio de 1999, en el Coliseo Rubén Rodríguez de Bayamón de Puerto Rico, Richie Ray y Bobby Cruz volvieron a tocar como en su época dorada, en un concierto de reaparición que se plasmó en el doble CD "Un sonido bestial. El concierto". En este disco salen reflejadas las dos épocas del grupo, la salsera y la religiosa. Desde este concierto, se ha vuelto a formar el grupo de Richie Ray y Bobby Cruz. Ahora tocan los éxitos de su época dorada, pero los intercalan con canciones y mensajes religiosos.
Más religioso que su disco de reaparición es su último CD "Lo nuevo y lo mejor" (2001). Un disco que refleja lo que ha sido Richie Ray desde su conversión religiosa. Junto a canciones nuevas como "Reina de mi vida", una buena canción pero que no está a la altura de sus éxitos, nos encontramos de nuevo las versiones religiosas con la letra cambiada que sacó en 1987 de "Yenyeré", convertida en "El yo-yo", "Sonido bestial", en "Más que vencedores" y "Agúzate", que pasa a ser "Arrepiéntete". Auténticos sacrilegios para los amantes de la salsa.
Pero, gracias a los discos, todavía podemos disfrutar de los innumerables éxitos de la época salsera de Richie Ray y Bobby Cruz. Canciones como "Bomba camará"; "Richie's jala jala"; "Ahora vengo yo", grabada en vivo con la Fania All-Stars; "Sonido bestial"; "Yenyeré"; "Viva Richie Ray"; "La zafra"; "Amparo Arrebato"; "Ae cumayé", compuesta por el gran Tite Curet Alonso; "El seis chorreao"; "Agúzate" o "El diferente" son joyas de la salsa. De su época religiosa, tuvo éxito la canción "Juan en la ciudad" en la que cuentan la parábola del hijo prodigo.
Estas son algunas de las canciones más destacadas de la trayectoria del grupo que formaron Richie Ray, el pianista más grande de la salsa junto con Eddie Palmieri y Bobby Cruz, uno de los mejores soneros de la salsa.
Úrsula Hilaria Celia Caridad Cruz Alfonso más conocida como Celia Cruz (*La Habana; 21 de octubre de 1925 - † Fort Lee, Nueva Jersey; 16 de julio del 2003) fue una cantante cubana de salsa que pasó la mayor parte de su carrera viviendo y trabajando en los Estados Unidos. Reconocida por propios y extraños, Celia Cruz fue sin duda la cantante cubana más conocida y mejor pagada de todos los tiempos en el genero musical de salsa.
Cruz fue una de las cantantes cubanas y latinoamericanas más exitosas del siglo XX, con veintidós álbumes de oro a su nombre. Celia ha sido conocida en el mundo entero por la calidad como cantante y por su famosa frase "¡Azúcar!", símbolo de su filosofía ante la vida y de su orgullo de ser cubana.
Cruz fue una de las cantantes cubanas y latinoamericanas más exitosas del siglo XX, con veintidós álbumes de oro a su nombre. Celia ha sido conocida en el mundo entero por la calidad como cantante y por su famosa frase "¡Azúcar!", símbolo de su filosofía ante la vida y de su orgullo de ser cubana.
La Habana, 1924 - Fort Lee, Estados Unidos, 2003) Celia Caridad Cruz Alfonso nació en el barrio de Santos Suárez de La Habana el 21 de octubre de 1924, si bien algunas fuentes señalan su nacimiento cuatro años antes, y otras en 1925, datos todos ellos de difícil comprobación dada la persistente negativa de la estrella a confesar su edad.
Segunda hija de un fogonero de los ferrocarriles, Simón Cruz, y del ama de casa Catalina Alfonso, Celia Cruz compartió su infancia con sus tres hermanos -Dolores, Gladys y Barbarito- y once primos, y sus quehaceres incluían arrullar con canciones de cuna a los más pequeños; así empezó a cantar. Su madre, que tenía una voz espléndida, supo reconocer en ella la herencia de ese don cuando, con once o doce años, la niña cantó para un turista que, encantado con la interpretación, le compró un par de zapatos.
Con otras canciones y nuevos forasteros calzó a todos los niños de la casa. Después se dedicó a observar los bailes y a las orquestas a través de las ventanas de los cafés cantantes, y no veía la hora de saltar al interior. Sin embargo, sólo su madre aprobaba esa afición: su padre quería que fuese maestra, y no sin pesar intentó satisfacerle y estudiar magisterio, pero pudo más el corazón cuando estaba a punto de terminar la carrera y la abandonó para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música.
Mientras tanto, Celia Cruz cantaba y bailaba en las corralas habaneras y participaba en programas radiofónicos para aficionados, como La Hora del Té o La Corte Suprema del Aire, en los que obtenía primeros premios tales como un pastel o una cadena de plata, hasta que por su interpretación del tango Nostalgias recibió en pago 15 dólares en Radio García Cerrá.
Más tarde cantó en las orquestas Gloria Matancera y Sonora Caracas y formó parte del espectáculo Las mulatas de fuego, que recorrió Venezuela y México. En 1950 ya había intervenido en varias emisoras cuando pasó a integrar el elenco del cabaret Tropicana, donde la descubrió el director de la Sonora Matancera, el guitarrista Rogelio Martínez, y la contrató para reemplazar a Mirta Silva, la solista oficial de la orquesta.
A lo largo de los años cincuenta Celia Cruz y la Sonora Matancera brillaron en la Cuba de Pío Leyva, Tito Gómez y Barbarito Díez; del irrepetible Benny Moré, del dúo Los Compadres, con Compay Primo (Lorenzo Hierrezuelo) y Compay Segundo... La Cuba de Chico O’Farril y su Sun sun babae, la de La conga de los Habana Cuban Boys, la de Miguel Matamoros con su Mamá, yo quiero saber de dónde son los cantantes, la de Miguelito Valdés con su Babalú... Celia aportó su Cao Cao Maní Picao y se convirtió en un éxito, y otro posterior, Burundanga, la llevó a Nueva York en abril de 1957 para recoger su primer disco de oro.
Celia Cruz se había ganado ya varios de los apodos y títulos con que quisieron distinguirla. Fue la Reina Rumba, la Guarachera de Oriente y, desde las primeras giras -por México, Argentina, Venezuela, Colombia...-, la Guarachera de Cuba.
Era la Cuba corrupta y bullanguera de Fulgencio Batista. Cuando el dictador se vio obligado a refugiarse en la República Dominicana ante el triunfo de los castristas, el 1 de enero de 1959, la orquesta tuvo que andar otros caminos. Según la cantante, desde entonces soportaba mal que le dijeran qué y dónde tenía que cantar. El 15 de julio de 1960 la banda en pleno consiguió el permiso para presentarse en México y, una vez allí, en parte impulsada por el agravamiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, decidió no regresar.
Después de un año de aplausos en la capital azteca, Celia Cruz se mudaba a Estados Unidos y sellaba su primer compromiso para actuar en el Palladium de Hollywood. Si bien declaró en aquellos días «he abandonado todo lo que más quería porque intuí enseguida que Fidel Castro quería implantar una dictadura comunista», su furibunda militancia anticastrista nació después, a partir del 7 de abril de 1962, cuando supo de la muerte de su madre y no pudo entrar en la isla para asistir al entierro. Llegó a confesar incluso que estaba dispuesta a inmolarse haciendo estallar una bomba si con ello hacía desaparecer «al Comandante».
Tres meses después, el 14 de julio de 1962, Celia Cruz se casó con el primer trompetista de la orquesta, Pedro Knight, quien a partir de 1965, en que ambos dejaron la Sonora, se convirtió en su representante. Celia Cruz inició su trayectoria como solista junto al percusionista Tito Puente, con el que grabó ocho álbumes. Los jóvenes hispanos de Nueva York la descubrieron en 1973 en el Carnegie Hall, cuando integraba el elenco de la «salsópera» Hommy, de Larry Harlow.
Posteriormente, participó en un legendario concierto grabado en vivo en el Yanquee Stadium con The Fania All-Stars, un conjunto integrado por líderes de grupos latinos que grababan para el sello Fania. Ya era famosa en 1974, cuando grabó el disco Celia & Johnny con el flautista dominicano Johnny Pacheco, considerado el primer clásico del género.
Desde entonces, el éxito fue una constante en centenares de conciertos coreados por un público entregado al grito de su Bemba colorá. Esa voz electrizante, su alegría contagiosa y el llamativo vestuario fueron pronto una bandera de identidad de los inmigrantes. Ella, a su vez, terminó por asumir el rol de estandarte del anticastrismo.(biografía escrita por anderson cordoba uac.edu.co)
Inicios profesionales
Antes de ingresar a la Sonora Matancera, Celia participó en un espectáculo musical y comedia titulado "La corte suprema del arte " donde compartió escena con cantantes destacados de la época como Aurora Linchetti. Poco tiempo después, participó en la Radio Cadena Suaritos, junto a una agrupación que interpretaba coros yorubas y ritmos de batá, logrando por esa época su primera grabación junto al cantante Obdulio Morales. En 1948, Roderico Neyra Rodney, fundó el grupo Las Mulatas de Fuego y Celia fue contratada junto a este grupo de bailarinas como cantante, tuvieron gran éxito tanto así que llegaron a viajar a Cafarnaún en 1949, allá llegó a grabar con la orquesta de Leonardo Pedroza, "Leonard Melody"
La Mazucamba (Orlando de la Rosa)
Quédate negra (Facundo Rivero)
Pa' gozá (Aurelio Martínez)
Que jelengue (José Antonio Méndez)
y con la orquesta de Luis Alfonso Larrain
Ya se Acerca la comparsa (Julio Blanco Leonard)
Comparsa Barracón (R. Valdés)
También ese mismo año viajaron a México, regresando a Cuba grabó con la Gloria Matancera. Poco después fue contratada por Radio Cadena Suaritos. Llegó el año de 1950, cuando conoció a don Alberto Sotolongo que la fue a buscar porque quería que cantara con la Sonora Matancera, ya que Myrta Silva había decidido dejar la Sonora para regresar a Puerto Rico donde había adquirido una propiedad y quería disfrutarla, dejando disponible la vacante para una voz femenina.
Su época dorada con la Sonora Matancera
Segunda hija de un fogonero de los ferrocarriles, Simón Cruz, y del ama de casa Catalina Alfonso, Celia Cruz compartió su infancia con sus tres hermanos -Dolores, Gladys y Barbarito- y once primos, y sus quehaceres incluían arrullar con canciones de cuna a los más pequeños; así empezó a cantar. Su madre, que tenía una voz espléndida, supo reconocer en ella la herencia de ese don cuando, con once o doce años, la niña cantó para un turista que, encantado con la interpretación, le compró un par de zapatos.
Con otras canciones y nuevos forasteros calzó a todos los niños de la casa. Después se dedicó a observar los bailes y a las orquestas a través de las ventanas de los cafés cantantes, y no veía la hora de saltar al interior. Sin embargo, sólo su madre aprobaba esa afición: su padre quería que fuese maestra, y no sin pesar intentó satisfacerle y estudiar magisterio, pero pudo más el corazón cuando estaba a punto de terminar la carrera y la abandonó para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música.
Mientras tanto, Celia Cruz cantaba y bailaba en las corralas habaneras y participaba en programas radiofónicos para aficionados, como La Hora del Té o La Corte Suprema del Aire, en los que obtenía primeros premios tales como un pastel o una cadena de plata, hasta que por su interpretación del tango Nostalgias recibió en pago 15 dólares en Radio García Cerrá.
Más tarde cantó en las orquestas Gloria Matancera y Sonora Caracas y formó parte del espectáculo Las mulatas de fuego, que recorrió Venezuela y México. En 1950 ya había intervenido en varias emisoras cuando pasó a integrar el elenco del cabaret Tropicana, donde la descubrió el director de la Sonora Matancera, el guitarrista Rogelio Martínez, y la contrató para reemplazar a Mirta Silva, la solista oficial de la orquesta.
A lo largo de los años cincuenta Celia Cruz y la Sonora Matancera brillaron en la Cuba de Pío Leyva, Tito Gómez y Barbarito Díez; del irrepetible Benny Moré, del dúo Los Compadres, con Compay Primo (Lorenzo Hierrezuelo) y Compay Segundo... La Cuba de Chico O’Farril y su Sun sun babae, la de La conga de los Habana Cuban Boys, la de Miguel Matamoros con su Mamá, yo quiero saber de dónde son los cantantes, la de Miguelito Valdés con su Babalú... Celia aportó su Cao Cao Maní Picao y se convirtió en un éxito, y otro posterior, Burundanga, la llevó a Nueva York en abril de 1957 para recoger su primer disco de oro.
Celia Cruz se había ganado ya varios de los apodos y títulos con que quisieron distinguirla. Fue la Reina Rumba, la Guarachera de Oriente y, desde las primeras giras -por México, Argentina, Venezuela, Colombia...-, la Guarachera de Cuba.
Era la Cuba corrupta y bullanguera de Fulgencio Batista. Cuando el dictador se vio obligado a refugiarse en la República Dominicana ante el triunfo de los castristas, el 1 de enero de 1959, la orquesta tuvo que andar otros caminos. Según la cantante, desde entonces soportaba mal que le dijeran qué y dónde tenía que cantar. El 15 de julio de 1960 la banda en pleno consiguió el permiso para presentarse en México y, una vez allí, en parte impulsada por el agravamiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, decidió no regresar.
Después de un año de aplausos en la capital azteca, Celia Cruz se mudaba a Estados Unidos y sellaba su primer compromiso para actuar en el Palladium de Hollywood. Si bien declaró en aquellos días «he abandonado todo lo que más quería porque intuí enseguida que Fidel Castro quería implantar una dictadura comunista», su furibunda militancia anticastrista nació después, a partir del 7 de abril de 1962, cuando supo de la muerte de su madre y no pudo entrar en la isla para asistir al entierro. Llegó a confesar incluso que estaba dispuesta a inmolarse haciendo estallar una bomba si con ello hacía desaparecer «al Comandante».
Tres meses después, el 14 de julio de 1962, Celia Cruz se casó con el primer trompetista de la orquesta, Pedro Knight, quien a partir de 1965, en que ambos dejaron la Sonora, se convirtió en su representante. Celia Cruz inició su trayectoria como solista junto al percusionista Tito Puente, con el que grabó ocho álbumes. Los jóvenes hispanos de Nueva York la descubrieron en 1973 en el Carnegie Hall, cuando integraba el elenco de la «salsópera» Hommy, de Larry Harlow.
Posteriormente, participó en un legendario concierto grabado en vivo en el Yanquee Stadium con The Fania All-Stars, un conjunto integrado por líderes de grupos latinos que grababan para el sello Fania. Ya era famosa en 1974, cuando grabó el disco Celia & Johnny con el flautista dominicano Johnny Pacheco, considerado el primer clásico del género.
Desde entonces, el éxito fue una constante en centenares de conciertos coreados por un público entregado al grito de su Bemba colorá. Esa voz electrizante, su alegría contagiosa y el llamativo vestuario fueron pronto una bandera de identidad de los inmigrantes. Ella, a su vez, terminó por asumir el rol de estandarte del anticastrismo.(biografía escrita por anderson cordoba uac.edu.co)
Inicios profesionales
Antes de ingresar a la Sonora Matancera, Celia participó en un espectáculo musical y comedia titulado "La corte suprema del arte " donde compartió escena con cantantes destacados de la época como Aurora Linchetti. Poco tiempo después, participó en la Radio Cadena Suaritos, junto a una agrupación que interpretaba coros yorubas y ritmos de batá, logrando por esa época su primera grabación junto al cantante Obdulio Morales. En 1948, Roderico Neyra Rodney, fundó el grupo Las Mulatas de Fuego y Celia fue contratada junto a este grupo de bailarinas como cantante, tuvieron gran éxito tanto así que llegaron a viajar a Cafarnaún en 1949, allá llegó a grabar con la orquesta de Leonardo Pedroza, "Leonard Melody"
La Mazucamba (Orlando de la Rosa)
Quédate negra (Facundo Rivero)
Pa' gozá (Aurelio Martínez)
Que jelengue (José Antonio Méndez)
y con la orquesta de Luis Alfonso Larrain
Ya se Acerca la comparsa (Julio Blanco Leonard)
Comparsa Barracón (R. Valdés)
También ese mismo año viajaron a México, regresando a Cuba grabó con la Gloria Matancera. Poco después fue contratada por Radio Cadena Suaritos. Llegó el año de 1950, cuando conoció a don Alberto Sotolongo que la fue a buscar porque quería que cantara con la Sonora Matancera, ya que Myrta Silva había decidido dejar la Sonora para regresar a Puerto Rico donde había adquirido una propiedad y quería disfrutarla, dejando disponible la vacante para una voz femenina.
Su época dorada con la Sonora Matancera
En Radio Progreso existía un programa llamado: Cascabeles cantando y cuya orquesta era la Sonora Matancera. Un buen día, Celia fue buscada y llamada por Sotolongo para ocupar la vacante que dejara Myrta Silva, recibiendo instrucciones para que fuera a Radio Progreso y se contactara con el director de la Sonora Matancera, Don Rogelio Martínez. Para esto, como ya conocía a Rodney, le pidió la presentase ante Don Rogelio y el encuentro se efectúo en el Teatro Blanquita. Rogelio Martínez pidió a Celia que fuera a Radio Progreso que era donde ensayaban de lunes a sábado de 9AM a 12PM que allí la esperarían. Llegó el anhelado día y con el primero que se encontró en el estudio fue con el que sería su futuro esposo: Pedro Knight que era el segundo trompetista de la Sonora. Habiendo llegado todos empezaron a ensayar, pero no sonaba nada bien, así que Celia como tenía sus arreglos que no coincidían con el número de integrantes de la Sonora, se los entregó para que los adecuara a Severino Ramos, y que la llamarían para cuando estuvieran listos todos los arreglos. Debutó con la Sonora Matancera el día 3 de agosto de 1950. Inicialmente no fue acogida por el público, mandando cartas al director y a la Radioemisora para que fuese cambiada, no logrando su objetivo. Rogelio Martínez, teniendo fe en ella fue a su casa discográfica SEECO Records, cuyo director y gerente era Sidney Siegel. Y allí hubo otra oposición ya que el criterio de Mr. Siegel, como le llamaban, era que las mujeres no vendían discos y no podían atreverse a cometer semejante error, pero aun así Don Rogelio, convenció al dueño retándolo y es así que grabó el 15 de diciembre de 1950 su primer disco de 78 rpm. Sus dos primeras canciones fueron:
Cao, cao maní picaó (José Carbó Menéndez)
Mata siguaraya (Lino Frías)
Fue tal el éxito que Mr. Siegel dio el visto bueno y así Celia empezó haciendo sus grabaciones con la Sonora Matancera, unión laboral musical que duró 15 años. Sus éxitos inolvidables: Burundanga, Caramelos, El hierbero moderno, Tu voz, Ritmo tambó y flores, Pa' la paloma, Nuevo ritmo omelenkó, Vallán vallende, La sopa en botella, etc.
Celia Cruz
El viaje sin retorno
El 15 de julio de 1960, ya iniciada la Revolución cubana dirigida por Fidel Castro, surge un contrato para La Sonora Matancera en México . Celia salió de Cuba sin pensar que no volvería jamás a su amada tierra.
Cuando cumple el mes de estancia en México recibe la noticia del fallecimiento de su padre. Trabajaron en el Terrazza Casino desde el 22 de julio del mismo año hasta el 20 de noviembre de 1961. Ese mismo año la Sonora y Celia viajaron a los Estados Unidos y comenzó a tocar Celia sin la Sonora en el Palladium Ballroom en la ciudad de Nueva York. En 1962, se volvió a integrar con la Sonora Matancera siendo contratados por Guillermo Arenas. Adquirió una vivienda en Nueva York. Un día fatal para Celia llegó el 7 de abril, cuando se estaba preparando para actuar, recibe la noticia del fallecimiento de su madre que venía luchando con un cáncer terminal de vejiga. Pero ese trago amargo se superó cuando el 14 de julio se casó en ceremonia civil con Pedro Knight. Luego hicieron gira por Europa con la Sonora Matancera y en 1964 cuando se encontraba en el Japón se presentó con Tito Puente
En 1965 Celia culminó su etapa con la Sonora Matancera. En ese tiempo grabo con la orquesta de René Hernández y con Vicentico Valdés y con el Sello SEECO. Celia al quedar como solista, Pedro Knight decidió dejar su puesto en la Sonora Matancera para convertirse en su representante y director personal el 30 de abril de 1966. En este tiempo, Celia Cruz se había convertido en ciudadana de los Estados Unidos y juró que no volvería a Cuba mientras Fidel gobernara su país. Ese mismo año Tito Puente la llamó para trabajar junto con su Orquesta.
En 1966, Celia y Tito Puente iniciaron una asociación que editó cinco álbumes musicales. También grabó álbumes con la Orquesta de Memo Salamanca y una placa discográfica con Lino Frías, todos ellos bajo el Sello TICO. Estos álbumes no tuvieron tanto éxito como se esperaba, pero uno que otro número si pegó, es el caso de Bemba colorá. Sin embargo, después de ello, Cruz se unió a Vaya Records. Un cambio musical la hizo ingresar a la salsa. En 1973, se juntó con el pianista judío de la FANIA Larry Harlow y encabezó un concierto de música afrocubana en el Carnegie Hall de Nueva York. Allí Celia Cruz interpretó Gracia divina, su primera canción de salsa y la puerta a este nuevo ritmo. Fue producido por el ya desaparecido Jerry Masucci y quien es considerado uno de los creadores del género salsa, Johnny Pacheco
Cao, cao maní picaó (José Carbó Menéndez)
Mata siguaraya (Lino Frías)
Fue tal el éxito que Mr. Siegel dio el visto bueno y así Celia empezó haciendo sus grabaciones con la Sonora Matancera, unión laboral musical que duró 15 años. Sus éxitos inolvidables: Burundanga, Caramelos, El hierbero moderno, Tu voz, Ritmo tambó y flores, Pa' la paloma, Nuevo ritmo omelenkó, Vallán vallende, La sopa en botella, etc.
Celia Cruz
El viaje sin retorno
El 15 de julio de 1960, ya iniciada la Revolución cubana dirigida por Fidel Castro, surge un contrato para La Sonora Matancera en México . Celia salió de Cuba sin pensar que no volvería jamás a su amada tierra.
Cuando cumple el mes de estancia en México recibe la noticia del fallecimiento de su padre. Trabajaron en el Terrazza Casino desde el 22 de julio del mismo año hasta el 20 de noviembre de 1961. Ese mismo año la Sonora y Celia viajaron a los Estados Unidos y comenzó a tocar Celia sin la Sonora en el Palladium Ballroom en la ciudad de Nueva York. En 1962, se volvió a integrar con la Sonora Matancera siendo contratados por Guillermo Arenas. Adquirió una vivienda en Nueva York. Un día fatal para Celia llegó el 7 de abril, cuando se estaba preparando para actuar, recibe la noticia del fallecimiento de su madre que venía luchando con un cáncer terminal de vejiga. Pero ese trago amargo se superó cuando el 14 de julio se casó en ceremonia civil con Pedro Knight. Luego hicieron gira por Europa con la Sonora Matancera y en 1964 cuando se encontraba en el Japón se presentó con Tito Puente
En 1965 Celia culminó su etapa con la Sonora Matancera. En ese tiempo grabo con la orquesta de René Hernández y con Vicentico Valdés y con el Sello SEECO. Celia al quedar como solista, Pedro Knight decidió dejar su puesto en la Sonora Matancera para convertirse en su representante y director personal el 30 de abril de 1966. En este tiempo, Celia Cruz se había convertido en ciudadana de los Estados Unidos y juró que no volvería a Cuba mientras Fidel gobernara su país. Ese mismo año Tito Puente la llamó para trabajar junto con su Orquesta.
En 1966, Celia y Tito Puente iniciaron una asociación que editó cinco álbumes musicales. También grabó álbumes con la Orquesta de Memo Salamanca y una placa discográfica con Lino Frías, todos ellos bajo el Sello TICO. Estos álbumes no tuvieron tanto éxito como se esperaba, pero uno que otro número si pegó, es el caso de Bemba colorá. Sin embargo, después de ello, Cruz se unió a Vaya Records. Un cambio musical la hizo ingresar a la salsa. En 1973, se juntó con el pianista judío de la FANIA Larry Harlow y encabezó un concierto de música afrocubana en el Carnegie Hall de Nueva York. Allí Celia Cruz interpretó Gracia divina, su primera canción de salsa y la puerta a este nuevo ritmo. Fue producido por el ya desaparecido Jerry Masucci y quien es considerado uno de los creadores del género salsa, Johnny Pacheco
Sus últimos años
En el 2002, grabó un nuevo álbum, La Negra tiene Tumbao, en el cual Johnny Pacheco fue uno de los productores.
A finales del 2002, se sometió a una cirugía para extirpar un tumor cerebral y luego intentó continuar trabajando. Grabó un disco, el último, titulado Regalo del alma. El 2003, su último año de vida, le rindieron un homenaje la cadena Telemundo. La tarde del 16 de julio de 2003, falleció en su casa en Fort Lee (Nueva Jersey). Después de su muerte, su cuerpo embalsamado, fue llevado a Miami y Nueva York, de tal manera que todos pudieran rendirle homenaje. Su sepelio reunió a más de 150 mil personas en Miami, y similar cantidad en Nueva York. El mundo entero le rindió homenajes. América Latina se rindió a sus pies y la comunidad artística mundial reconocía a uno de sus más altos exponentes. El sepelio de Nueva York constituyó uno de los más grandes que recuerda esa ciudad, superando incluso al de Judy Garland en el año 1969.
En febrero de 2004, su último álbum, publicado después de su muerte, ganó un premio póstumo en los Premios Lo Nuestro como mejor álbum de salsa del año.
Al año siguiente fue publicada una biografía titulada Celia: Mi vida, basada en más de 500 horas de entrevistas con la periodista mexicana Ana Cristina Reymundo. Se planeó llevar al cine la historia de esta gran mujer, que jamás perdió un ápice de su humildad y grandeza, propios de una verdadera reina. La actriz Whoopi Goldberg ha manifestado interés en representar a Celia en la película, pues es una admiradora de la Guarachera de Cuba. Lamentablemente el proyecto fue rechazado en el 2005.
A lo largo de una carrera de más de 50 años en los escenarios, cosechó multitud de éxitos, premios y reconocimientos. Es poseedora de una estrella en el paseo de la fama en Hollywood, cinco premios Grammy, doctorados Honoris Causa de tres universidades norteamericanas, así como recibió en 1994 el National Endowment for the Arts, de manos del entonces presidente Bill Clinton, que constituye el más alto reconocimiento que otorga el gobierno de los Estados Unidos a un artista. Multitud de discos de oro y platino, una carrera donde grabó más de 80 discos, y fue acompañada por los más grandes cantantes de su tiempo, incluidos muchos de habla no hispana, son muestra del enorme reconocimiento internacional que recibió Celia Cruz, que justamente fue llamada La reina de la Salsa.
Se le hizo una gala homenaje por toda su trayectoria, en la que participaron muchos reconocidos artistas como Gloria Estefan, Marc Anthony, Olga Tañón, rnaval.entre otros muchos, interpretando una versón del "I will survive" de Gloria Gaynor, en la que ella por supuesto también cantó.
En el 2004 los carnavales de Santa Cruz de Tenerife le dedicaron el carnaval a esta grandisima cantante, como tema principal del carnaval. La Gala de Elección de la Reina del Carnaval se cerró con la canción "El Cielo Tiene Azucar" compuesta por los autores canarios Gilberto Martín y Guillermo Albelo e interpretada por el grupo tinerfeño Sound Balera. La canción fue acompañada por todos los componentes de las comparsas del carnaval de Santa Cruz de Tenerife.
En el 2002, grabó un nuevo álbum, La Negra tiene Tumbao, en el cual Johnny Pacheco fue uno de los productores.
A finales del 2002, se sometió a una cirugía para extirpar un tumor cerebral y luego intentó continuar trabajando. Grabó un disco, el último, titulado Regalo del alma. El 2003, su último año de vida, le rindieron un homenaje la cadena Telemundo. La tarde del 16 de julio de 2003, falleció en su casa en Fort Lee (Nueva Jersey). Después de su muerte, su cuerpo embalsamado, fue llevado a Miami y Nueva York, de tal manera que todos pudieran rendirle homenaje. Su sepelio reunió a más de 150 mil personas en Miami, y similar cantidad en Nueva York. El mundo entero le rindió homenajes. América Latina se rindió a sus pies y la comunidad artística mundial reconocía a uno de sus más altos exponentes. El sepelio de Nueva York constituyó uno de los más grandes que recuerda esa ciudad, superando incluso al de Judy Garland en el año 1969.
En febrero de 2004, su último álbum, publicado después de su muerte, ganó un premio póstumo en los Premios Lo Nuestro como mejor álbum de salsa del año.
Al año siguiente fue publicada una biografía titulada Celia: Mi vida, basada en más de 500 horas de entrevistas con la periodista mexicana Ana Cristina Reymundo. Se planeó llevar al cine la historia de esta gran mujer, que jamás perdió un ápice de su humildad y grandeza, propios de una verdadera reina. La actriz Whoopi Goldberg ha manifestado interés en representar a Celia en la película, pues es una admiradora de la Guarachera de Cuba. Lamentablemente el proyecto fue rechazado en el 2005.
A lo largo de una carrera de más de 50 años en los escenarios, cosechó multitud de éxitos, premios y reconocimientos. Es poseedora de una estrella en el paseo de la fama en Hollywood, cinco premios Grammy, doctorados Honoris Causa de tres universidades norteamericanas, así como recibió en 1994 el National Endowment for the Arts, de manos del entonces presidente Bill Clinton, que constituye el más alto reconocimiento que otorga el gobierno de los Estados Unidos a un artista. Multitud de discos de oro y platino, una carrera donde grabó más de 80 discos, y fue acompañada por los más grandes cantantes de su tiempo, incluidos muchos de habla no hispana, son muestra del enorme reconocimiento internacional que recibió Celia Cruz, que justamente fue llamada La reina de la Salsa.
Se le hizo una gala homenaje por toda su trayectoria, en la que participaron muchos reconocidos artistas como Gloria Estefan, Marc Anthony, Olga Tañón, rnaval.entre otros muchos, interpretando una versón del "I will survive" de Gloria Gaynor, en la que ella por supuesto también cantó.
En el 2004 los carnavales de Santa Cruz de Tenerife le dedicaron el carnaval a esta grandisima cantante, como tema principal del carnaval. La Gala de Elección de la Reina del Carnaval se cerró con la canción "El Cielo Tiene Azucar" compuesta por los autores canarios Gilberto Martín y Guillermo Albelo e interpretada por el grupo tinerfeño Sound Balera. La canción fue acompañada por todos los componentes de las comparsas del carnaval de Santa Cruz de Tenerife.
José "Cheo" Feliciano, nació en Ponce (Puerto Rico). Hijo de padres humildes, estudia en la Escuela Libre de Música de su pueblo y siendo un niño organiza en Navidad un pequeño grupo musical llamado el Combo Las Latas, pues esos eran los instrumentos empleados. Su inclinación por entonces se orienta hacia la percusión. A los 17 años se traslada con su familia a Nueva York y abandona los estudios para seguir a las orquestas de moda en esa época: Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez.
Sus comienzos como percusionista profesional fueron dentro del grupo «Ciro Rimac's Review», con ellos viaja a Canadá. A su regreso a Nueva York colabora en la orquesta de Tito Rodríguez, en el conjunto Marianaxi de Luis Cruz y también como percusionista de la orquesta de Kako y su Trabuco. Tito Rodríguez se percata de la buena voz de Cheo y lo invita a compartir la cima con él. En 1957, Joe Cuba se queda sin cantante y Tito le recomienda a Cheo donde comienza a ganarse un público fiel que lo seguirá allá donde vaya.
Cheo, después de su etapa de 10 años en el sexteto de Joe Cuba, es un auténtico líder de la Música Caribeña y canta con la orquesta de Eddie Palmieri. Tras su desgraciado paso por el mundo de la droga, que lo aparta de los escenarios, vuelve con fuerza en el ya narrado concierto de la Fania All Star de 1971.
Su forma de decir le hacia poseer un estilo propio, representando el solo un estilo y una tendencia en el Bolero no tenía sombras y en la Rumba y la Guaracha refinada y sofisticado que él recreaba, nadie osaba imitarle los pasos.
He de reconocer que Cheo Feliciano es mi auténtico ídolo y tuve el gusto de entrevistarle en Nueva York en 1990, cuando daba una respuesta con su tema «Cuántas cosas», a la ola erotizante que se impuso en el final de la década de los 80 en la Salsa. La voz sensual de Cheo te atrapa poco a poco y a partir de ahí ya no puedes ser objetivo. Recomiendo toda su obra discográfica (más de 25 Lp's), al igual que hice con la de Ismael Rivera y haremos con la de Rubén Blades, reconociendo sus altos y bajos lógicos, Cheo es Cheo. Su feeling le da identidad propio a los Boleros, mientras que su estilo meloso dulcifica de una forma única el Son, la Guaracha y el Guaguancó.
Cheo ha obtenido numerosos premios como El búho de Oro, en Panamá, la Copa de Oro en Venezuela, el Daily News Award y el Latin New Award en Nueva York, el Chin de Plata en Miami, el Agueybaná en Puerto Rico, etc...
A partir de 1975 se marcha de Nueva York a su Puerto Rico ya que su ilusión era vivir en una casita con un porche donde poder sentarse tranquilamente lejos del mundanal ruido. A pesar de todo hemos de decir que sus apariciones en directo, en los 70, nunca llegaron a tener el nivel de sus discos al no contar con una orquesta estable y no cuidar mucho su voz. En la actualidad Cheo ha conseguido realizar unos directos tan alucinantes como sus discos.
Cheo fue otro rebelde al que la Fania intentó destruir, pero Cheo creó su propio sello discográfico, el sello «Coche» (Co es el diminutivo de su esposa a la que cariñosamente él llama Coco y Che su propio nombre), grabando «25 años de sentimientos En octubre del 84 junto a Rubén Blades, Eddie Palmieri, Joe Cuba y Willie Colón fue presentado el espectáculo «Tributo a Cheo Feliciano» y en estos momentos graba con RMM el nuevo sello del llamado «Empresario del mundo» Ralph Mercado, que trata de generar otro boom en el ambiente de la Salsa en la década de los 90. (Antonio Mora en "De Orilla a Orilla" - 1992)
Una Voz… Mil Recuerdos
Una Voz… Mil Recuerdos es la nueva producción de José "Cheo" Feliciano, uno de los artistas de mayor impacto que ha tenido la historia de la música tropical. En su nuevo álbum le rinde tributo a legendarias figuras de la música latina como: Tito Rodríguez, Frankie Ruiz, Ismael Rivera, Beny Moré, Mon Rivera, Santitos Colón, Gilberto Monroig, Daniel Santos, Felipe Rodríguez y Héctor Lavoe. Este CD, su quinto con RMM, contó con la producción musical de Louis García y el mismo Feliciano.
Feliciano, conocido también como ‘el señor sentimiento’ grabó este álbum en Puerto Rico acompañado de una orquesta de 30 músicos para, de esta forma, crear su propia interpretación de estos clásicos temas, eternos en nuestra memoria. Feliciano escogió las trece canciones que forman parte de este álbum; entre ellas, una de su propia inspiración que la escribió y se la dedicó a estas prestigiosas estrellas musicales latinas. "Que Si Cantaban Bien" es su forma de rendir un tributo a estos virtuosos que desempeñaron un papel importante en el desarrollo artístico y personal de Feliciano.
Para este álbum José "Cheo" Feliciano usa su tan célebre y tierno estilo al cantar en la balada "Me Faltabas Tú/ Congoja" la cual la grabó en tributo a Pablo "Tito" Rodríguez, conocido también como el "Rajah Del Mambo", durante el tiempo en el que el Mambo era muy popular. La originalidad de la canción está en que Feliciano combina dos muy buenos temas de Rodríguez, distinguido y prestigioso cantante muy conocido por la popularidad de todas sus baladas. Feliciano trabajó con este valuarte musical como valet antes de empezar su carrera artística. El notorio impacto que Rodríguez tuvo en Feliciano se puede apreciar en otra canción de este mismo álbum cuando nos canta una versión muy bailable del tema "Lindo Yambú".
Una Voz…Mil Recuerdos es un emotivo tributo para los ausentes artistas, que mantendrán siempre impregnado su espíritu en la música tropical. Entre este grupo de leyendas está Gilberto Monroig quien fue un pionero de esta música, siendo también cantante de la orquesta de Tito Puente en Nueva York. Feliciano re-grabó "Simplemente Una Ilusión" honrando la memoria de Monroig.
También rinde tributo a la memoria de sus buenos amigos Héctor Lavoe y Frankie Ruiz. Feliciano dedica "Todo Tiene Su Final" a Lavoe quién falleció en junio de 1993. En el texto incluido en las páginas del CD, Feliciano llama a Lavoe el "cantante de cantantes". En este CD también Feliciano usa su cálida voz para ofrecernos una apasionada interpretación de una de las canciones que Frankie Ruiz, una leyenda del género que feneció en agosto de 1998 a la edad de 40 años, hizo famoso en el estilo salsa. "Camionero" es un tributo a Ruiz, quien durante su carrera contribuyó magistralmente en desarrollo de la música latina.
La gran historia artística de José "Cheo" Feliciano empezó cuando abandonó la escuela secundaria para seguir a las mejores orquestas del momento, entre ellas Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez. Después de participar en una audición con Joe Cuba, quien es ese momento buscaba un cantante para su sexteto, Feliciano se convirtió en el cantante principal del grupo. Juntos grabaron 17 producciones, estrenadas en un período de diez años por los sellos disqueros Seeco y Tico; Feliciano decidió convertirse en solista en 1965, aunque siguió trabajando con otras exitosas bandas de la ciudad de Nueva York hasta que en 1969 se retiró de la industria musical.
En 1972 regresó para trabajar con la compañía Fania Records grabando el tema "Anacaona". Su lanzamiento tuvo un gran impacto de manera instantánea. Poco después Feliciano se unió a la legendaria orquesta Fania All Stars, a la vez que continuaba grabando y presentándose como solista. Su carrera tuvo un mayor auge al ganar el premio "Primera Plana" ofrecido por el periódico Daily News, como el artista más popular en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. Feliciano grabó otros quince álbumes como solista y como integrante de La Fania hasta que se retiró del grupo e inauguró su propio sello discográfico en 1983.
José "Cheo" Feliciano celebró sus 25 años en la industria de la música el 25 de mayo de 1983 con un concierto en el "Centro De Bellas Artes" junto a una orquesta de 25 músicos. Este espectáculo fue titulado 25 Años De Sentimiento y fue grabado en vivo; convirtiéndose en primera producción de las cinco que lanzó al mercado con su sello Coche Records.
En 1990, se unió a RMM Records a pedido del fundador de este sello disquero Ralph Mercado. El primer álbum que grabó con RMM, Los Feelings de Cheo recapturó el lado romántico del cantante. Su segunda producción, Cantando, confirmó una vez más su posición como uno de los mejores intérpretes de la música tropical. Para su tercero, Motivos combinó la salsa y el bolero, además de que trabajó junto al internacionalmente conocido trompetista Luis "Perico" Ortiz. Su cuarto álbum Un Solo Beso fue un ‘sueño hecho realidad’ para este legendario vocalista. Bajo la dirección musical del famoso compositor mexicano Armando Manzanero, Feliciano ofreció un álbum muy romántico que nació de la combinación de sus fabulosos estilos.
En 1995 Feliciano ganó un disco de platino como parte de la exitosa producción de RMM La Combinación Perfecta. En 1996 participó en Tropical Tribute To The Beatles que por sus ventas se le acreditó también un disco de platino. Para esta producción en que varios artistas grabaron canciones de los Beatles en estilo tropical, Feliciano cantó el tema "Yesterday".
El jueves 15 de julio último, José "Cheo" Feliciano, nuestro legendario e internacional salsero se anotó otro triunfo en su carrera al hacer su debut en el Hotel Tamanaco de Venezuela. Durante este espectacular concierto se presentó acompañado de la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Caracas.
José "Cheo" Feliciano ha cautivado a millones de personas alrededor del mundo y continúa causando interés con su nueva producción. Una Voz… Mil Recuerdos es excepcional e impresionante ya que cuenta con arreglos musicales originales para cada una de las canciones. Además hace un muy excelente trabajo combinando estas canciones para crear un tributo musical que traerá buenas memorias a algunos y dejará nuevas en quienes por primera vez lo escucharán.
El último sonero
Víctor Hurtado Oviedo
Cheo Feliciano es el clásico glorioso que cierra el siglo del bolero.
A l gran José Cheo Feliciano lo ha perseguido la confusión, como una doble sombra bajo una doble Luna. Cheo nació negro, crespo y uníparo, pero la homonimia le ha regalado un siamés inverosímil: blanco, lacio, ciego y guitarrista. Eso no se hace. Han pasado años, ha pasado todo el tiempo, y Cheo no ha podido desprenderse del gemelo, que es el negativo blanco de un mulato. Lo que ocurre es que uno y otro, otro y uno, son antítesis que se parecen demasiado: ambos se llaman José Feliciano y son portorriqueños, cantantes y famosos. A Cheo le toca vivir así con la diaria, obstinada sorpresa de saber que José Feliciano es único, aunque son dos (su misterio no llega a trinidad, pero va cerca). «Crisis de identidad» llamó a esta maraña un sicólogo cuyo nombre se ha olvidado. ¿Qué diría de todo esto don José Ortega y Gasset, el de la célebre sentencia (Meditaciones del Quijote) «yo soy yo y mi circunstancia». Nada; más bien, Cheo corregiría: «Yo soy yo, el otro y las circunstancias de ambos». No importa cuánto hagan, los dos Josés vivirán reflejados en el farsante espejo de sus nombres hasta que ni la muerte los separe: «Aquí yace José Feliciano, el otro».
Y, sin embargo, ¡son tan diferentes! José es, para Cheo, la antimateria del estilo. Cuando lo llama la sangre, Cheo sale a romper cueros con las manos pues siempre quiso ser tumbador y bongocero, y no cantante; en cambio, José es un ciego de tímpano dorado, instrumentista opulento que martilla prodigios sobre el yunque de aire de la guitarra. Cheo es una pantera de la selva afrocubana; José, rara vez entra en la rumba (sus parajes son el rock y la balada). Antaño, la voz de Cheo era profunda y seca, matizada e insinuante, de un timbre negro bellísimo que compartió con viejos maestros del yaz; la voz de José es desesperada, ultrajada, acuchillada, cortante y aguda, ideal para exigir milagros (y lograrlos), y deshecha en quiebros, como la de un cantaor de las marismas sevillanas rezando en el mar Caribe. Ambos han grabado boleros, mas Cheo es bolerista finísimo, elegante, y, cuando los entona, se pone un esmoquin sentimental así como Erasmo se vestía de gala para leer a los clásicos; en cambio, José se curva hacia el bolero-venganza, puñalero, de cantinas y aserrín, de copas rotas y vidrios por doquier, de sangre para todos (si Shakespeare hubiera compuesto un bolero, José Feliciano se lo hubiese cantado), de traiciones increíbles (lo son) y de un llanto atroz y adefesiero que —cual milagro eucarístico profano— brinda con un coctel de cerveza y lágrimas. En el bolero, Cheo cultiva la flor; José, la cebolla. Así pues, ya que se confunden tanto, podrían cantar a dúo Somos diferentes.
Cheíto el Grande nació en el barrio de Pancho Coímbre, en la sonera ciudad de Ponce, el 7 de julio de 1935. Lo acunó la pobreza, siempre atenta con los niños, y Cheo le correspondió durante años, tan fino él. De joven, Cheo cumplió con lo que todos esperamos del buen pobre: no andar codiciando los bienes ajenos. Claro está, así no se prospera, pero se da buen ejemplo, que es lo que realmente importa; además, en Puerto Rico nadie hay tan pobre que, con solo ir a una playa, no pueda bañarse en agua de colonia.
Muy joven, lo llamó la fama, pero le dejó una dirección harto imprecisa: Nueva York, Barrio Latino, que es como el París de los modestos. Allí le salió el diablo del cuerpo, y Cheo se arrimó a los grandes por si alguien le abría una oportunidad para sus fieras tumbadoras. No fue así. Oído que lo hubo cantar el gran Tito Rodríguez, lo empleó como su remplazo vocal en los demoledores recitales del Palladium. El mismo Tito lo recomendó entonces como cantante para el Sexteto de Joe Cuba. Con este grupo de bárbaros rumbones permaneció diez años (1957-1967), que fueron su escuela, su universidad y su desgracia.
La brusca aventura del éxito lo acercó a las cuatro puertas que anunciaba Daniel Santos. Desbaratado por el desorden, Cheo se echó al júbilo asesino de las drogas y terminó en el hospital y la cárcel. Solo le faltaban la iglesia y el cementerio, pero resucitó. En 1970 estaba de vuelta. En 1971 grabó el admirable larga duración José Cheo Feliciano con un sexteto de alta joyería y entonó así su renacimiento:
«Como silencio guardé, / cantaron otros soneros,librando los nueve ceros / que una vez les dediqué».
Dos años después lanzó otro disco terminante: Con una pequeña ayuda de mi amigo (el generoso compositor Catalino Curet Alonso), definitiva baraja de boleros y guaguancós. Ambos discos le hubieran valido, solos, una doble eternidad, pero, en 1972, Cheo se alzó a una de las cumbres de la música romántica cantada por un hombre. Si hay un disco de boleros que rebasará la cuesta del siglo, ese ha de ser La voz sensual de Cheo, porque los diez temas que incluye son tan absolutamente perfectos, que girarán en el eje del tiempo como un rosario de astros.
Sin embargo, hay que decirlo todo. A fines de los años 70, Cheo Feliciano comenzó a perder su voz espléndida; pero fue ya tarde para el fracaso porque la lenta agonía que empezaba nunca disolvería de la memoria al último sonero del siglo: al que —tigre en el guaguancó y señor en el bolero— había logrado la extraña arquitectura de meter la esquina rumbera en el salón. El Cheo eterno es ese: furor caliente y elegancia; descargas tremendísimas con el loco de Joe Cuba y violines suntuosos con el maestro Calandrelli.
Habría que trepar muy alto en el árbol de la sabiduría para encontrar las ramas de donde emergió Cheo. Una es Tito Rodríguez, el mismo que pasaba del rumbón violento Chen-cher-en gumá al bolero e himno Inolvidable, como quien cambia de mano un cigarrillo. Otra rama es Benny Moré, Jano de la música caribe, con una cara negra para las noches de África que aún golpean en Babarabatiri, y una cara mestiza para ¡Oh vida!, el bolero cálido, lento y rumoroso.
«Para quedar, un libro basta», ha dicho Ernesto Sábato. Cheo quedará tres veces para siempre, con tres discos soberbios. Es un clásico. Ojalá que el siglo XXI nos traiga alguien que alcance a Cheo y que nos rescate del naufragio espeso de tanta pequeñez barata, de tantos hijastros de papá que solo han heredado la precocidad de ser, de jóvenes, los mediocres que serán siempre. Oírlos es perder el tiempo mientras ganan dinero. Por la forma en que ejecutan los boleros, deberían colgarlos de sus cuerdas vocales. Pasó la era de los dinosaurios; ahora sufrimos el minuto de las lagartijas.
Que el ángel de la música no nos abandone. Así será pues el bolero nos ama. No puede evitarlo: es un sentimental.
Sus comienzos como percusionista profesional fueron dentro del grupo «Ciro Rimac's Review», con ellos viaja a Canadá. A su regreso a Nueva York colabora en la orquesta de Tito Rodríguez, en el conjunto Marianaxi de Luis Cruz y también como percusionista de la orquesta de Kako y su Trabuco. Tito Rodríguez se percata de la buena voz de Cheo y lo invita a compartir la cima con él. En 1957, Joe Cuba se queda sin cantante y Tito le recomienda a Cheo donde comienza a ganarse un público fiel que lo seguirá allá donde vaya.
Cheo, después de su etapa de 10 años en el sexteto de Joe Cuba, es un auténtico líder de la Música Caribeña y canta con la orquesta de Eddie Palmieri. Tras su desgraciado paso por el mundo de la droga, que lo aparta de los escenarios, vuelve con fuerza en el ya narrado concierto de la Fania All Star de 1971.
Su forma de decir le hacia poseer un estilo propio, representando el solo un estilo y una tendencia en el Bolero no tenía sombras y en la Rumba y la Guaracha refinada y sofisticado que él recreaba, nadie osaba imitarle los pasos.
He de reconocer que Cheo Feliciano es mi auténtico ídolo y tuve el gusto de entrevistarle en Nueva York en 1990, cuando daba una respuesta con su tema «Cuántas cosas», a la ola erotizante que se impuso en el final de la década de los 80 en la Salsa. La voz sensual de Cheo te atrapa poco a poco y a partir de ahí ya no puedes ser objetivo. Recomiendo toda su obra discográfica (más de 25 Lp's), al igual que hice con la de Ismael Rivera y haremos con la de Rubén Blades, reconociendo sus altos y bajos lógicos, Cheo es Cheo. Su feeling le da identidad propio a los Boleros, mientras que su estilo meloso dulcifica de una forma única el Son, la Guaracha y el Guaguancó.
Cheo ha obtenido numerosos premios como El búho de Oro, en Panamá, la Copa de Oro en Venezuela, el Daily News Award y el Latin New Award en Nueva York, el Chin de Plata en Miami, el Agueybaná en Puerto Rico, etc...
A partir de 1975 se marcha de Nueva York a su Puerto Rico ya que su ilusión era vivir en una casita con un porche donde poder sentarse tranquilamente lejos del mundanal ruido. A pesar de todo hemos de decir que sus apariciones en directo, en los 70, nunca llegaron a tener el nivel de sus discos al no contar con una orquesta estable y no cuidar mucho su voz. En la actualidad Cheo ha conseguido realizar unos directos tan alucinantes como sus discos.
Cheo fue otro rebelde al que la Fania intentó destruir, pero Cheo creó su propio sello discográfico, el sello «Coche» (Co es el diminutivo de su esposa a la que cariñosamente él llama Coco y Che su propio nombre), grabando «25 años de sentimientos En octubre del 84 junto a Rubén Blades, Eddie Palmieri, Joe Cuba y Willie Colón fue presentado el espectáculo «Tributo a Cheo Feliciano» y en estos momentos graba con RMM el nuevo sello del llamado «Empresario del mundo» Ralph Mercado, que trata de generar otro boom en el ambiente de la Salsa en la década de los 90. (Antonio Mora en "De Orilla a Orilla" - 1992)
Una Voz… Mil Recuerdos
Una Voz… Mil Recuerdos es la nueva producción de José "Cheo" Feliciano, uno de los artistas de mayor impacto que ha tenido la historia de la música tropical. En su nuevo álbum le rinde tributo a legendarias figuras de la música latina como: Tito Rodríguez, Frankie Ruiz, Ismael Rivera, Beny Moré, Mon Rivera, Santitos Colón, Gilberto Monroig, Daniel Santos, Felipe Rodríguez y Héctor Lavoe. Este CD, su quinto con RMM, contó con la producción musical de Louis García y el mismo Feliciano.
Feliciano, conocido también como ‘el señor sentimiento’ grabó este álbum en Puerto Rico acompañado de una orquesta de 30 músicos para, de esta forma, crear su propia interpretación de estos clásicos temas, eternos en nuestra memoria. Feliciano escogió las trece canciones que forman parte de este álbum; entre ellas, una de su propia inspiración que la escribió y se la dedicó a estas prestigiosas estrellas musicales latinas. "Que Si Cantaban Bien" es su forma de rendir un tributo a estos virtuosos que desempeñaron un papel importante en el desarrollo artístico y personal de Feliciano.
Para este álbum José "Cheo" Feliciano usa su tan célebre y tierno estilo al cantar en la balada "Me Faltabas Tú/ Congoja" la cual la grabó en tributo a Pablo "Tito" Rodríguez, conocido también como el "Rajah Del Mambo", durante el tiempo en el que el Mambo era muy popular. La originalidad de la canción está en que Feliciano combina dos muy buenos temas de Rodríguez, distinguido y prestigioso cantante muy conocido por la popularidad de todas sus baladas. Feliciano trabajó con este valuarte musical como valet antes de empezar su carrera artística. El notorio impacto que Rodríguez tuvo en Feliciano se puede apreciar en otra canción de este mismo álbum cuando nos canta una versión muy bailable del tema "Lindo Yambú".
Una Voz…Mil Recuerdos es un emotivo tributo para los ausentes artistas, que mantendrán siempre impregnado su espíritu en la música tropical. Entre este grupo de leyendas está Gilberto Monroig quien fue un pionero de esta música, siendo también cantante de la orquesta de Tito Puente en Nueva York. Feliciano re-grabó "Simplemente Una Ilusión" honrando la memoria de Monroig.
También rinde tributo a la memoria de sus buenos amigos Héctor Lavoe y Frankie Ruiz. Feliciano dedica "Todo Tiene Su Final" a Lavoe quién falleció en junio de 1993. En el texto incluido en las páginas del CD, Feliciano llama a Lavoe el "cantante de cantantes". En este CD también Feliciano usa su cálida voz para ofrecernos una apasionada interpretación de una de las canciones que Frankie Ruiz, una leyenda del género que feneció en agosto de 1998 a la edad de 40 años, hizo famoso en el estilo salsa. "Camionero" es un tributo a Ruiz, quien durante su carrera contribuyó magistralmente en desarrollo de la música latina.
La gran historia artística de José "Cheo" Feliciano empezó cuando abandonó la escuela secundaria para seguir a las mejores orquestas del momento, entre ellas Machito, Tito Puente y Tito Rodríguez. Después de participar en una audición con Joe Cuba, quien es ese momento buscaba un cantante para su sexteto, Feliciano se convirtió en el cantante principal del grupo. Juntos grabaron 17 producciones, estrenadas en un período de diez años por los sellos disqueros Seeco y Tico; Feliciano decidió convertirse en solista en 1965, aunque siguió trabajando con otras exitosas bandas de la ciudad de Nueva York hasta que en 1969 se retiró de la industria musical.
En 1972 regresó para trabajar con la compañía Fania Records grabando el tema "Anacaona". Su lanzamiento tuvo un gran impacto de manera instantánea. Poco después Feliciano se unió a la legendaria orquesta Fania All Stars, a la vez que continuaba grabando y presentándose como solista. Su carrera tuvo un mayor auge al ganar el premio "Primera Plana" ofrecido por el periódico Daily News, como el artista más popular en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut. Feliciano grabó otros quince álbumes como solista y como integrante de La Fania hasta que se retiró del grupo e inauguró su propio sello discográfico en 1983.
José "Cheo" Feliciano celebró sus 25 años en la industria de la música el 25 de mayo de 1983 con un concierto en el "Centro De Bellas Artes" junto a una orquesta de 25 músicos. Este espectáculo fue titulado 25 Años De Sentimiento y fue grabado en vivo; convirtiéndose en primera producción de las cinco que lanzó al mercado con su sello Coche Records.
En 1990, se unió a RMM Records a pedido del fundador de este sello disquero Ralph Mercado. El primer álbum que grabó con RMM, Los Feelings de Cheo recapturó el lado romántico del cantante. Su segunda producción, Cantando, confirmó una vez más su posición como uno de los mejores intérpretes de la música tropical. Para su tercero, Motivos combinó la salsa y el bolero, además de que trabajó junto al internacionalmente conocido trompetista Luis "Perico" Ortiz. Su cuarto álbum Un Solo Beso fue un ‘sueño hecho realidad’ para este legendario vocalista. Bajo la dirección musical del famoso compositor mexicano Armando Manzanero, Feliciano ofreció un álbum muy romántico que nació de la combinación de sus fabulosos estilos.
En 1995 Feliciano ganó un disco de platino como parte de la exitosa producción de RMM La Combinación Perfecta. En 1996 participó en Tropical Tribute To The Beatles que por sus ventas se le acreditó también un disco de platino. Para esta producción en que varios artistas grabaron canciones de los Beatles en estilo tropical, Feliciano cantó el tema "Yesterday".
El jueves 15 de julio último, José "Cheo" Feliciano, nuestro legendario e internacional salsero se anotó otro triunfo en su carrera al hacer su debut en el Hotel Tamanaco de Venezuela. Durante este espectacular concierto se presentó acompañado de la prestigiosa Orquesta Sinfónica de Caracas.
José "Cheo" Feliciano ha cautivado a millones de personas alrededor del mundo y continúa causando interés con su nueva producción. Una Voz… Mil Recuerdos es excepcional e impresionante ya que cuenta con arreglos musicales originales para cada una de las canciones. Además hace un muy excelente trabajo combinando estas canciones para crear un tributo musical que traerá buenas memorias a algunos y dejará nuevas en quienes por primera vez lo escucharán.
El último sonero
Víctor Hurtado Oviedo
Cheo Feliciano es el clásico glorioso que cierra el siglo del bolero.
A l gran José Cheo Feliciano lo ha perseguido la confusión, como una doble sombra bajo una doble Luna. Cheo nació negro, crespo y uníparo, pero la homonimia le ha regalado un siamés inverosímil: blanco, lacio, ciego y guitarrista. Eso no se hace. Han pasado años, ha pasado todo el tiempo, y Cheo no ha podido desprenderse del gemelo, que es el negativo blanco de un mulato. Lo que ocurre es que uno y otro, otro y uno, son antítesis que se parecen demasiado: ambos se llaman José Feliciano y son portorriqueños, cantantes y famosos. A Cheo le toca vivir así con la diaria, obstinada sorpresa de saber que José Feliciano es único, aunque son dos (su misterio no llega a trinidad, pero va cerca). «Crisis de identidad» llamó a esta maraña un sicólogo cuyo nombre se ha olvidado. ¿Qué diría de todo esto don José Ortega y Gasset, el de la célebre sentencia (Meditaciones del Quijote) «yo soy yo y mi circunstancia». Nada; más bien, Cheo corregiría: «Yo soy yo, el otro y las circunstancias de ambos». No importa cuánto hagan, los dos Josés vivirán reflejados en el farsante espejo de sus nombres hasta que ni la muerte los separe: «Aquí yace José Feliciano, el otro».
Y, sin embargo, ¡son tan diferentes! José es, para Cheo, la antimateria del estilo. Cuando lo llama la sangre, Cheo sale a romper cueros con las manos pues siempre quiso ser tumbador y bongocero, y no cantante; en cambio, José es un ciego de tímpano dorado, instrumentista opulento que martilla prodigios sobre el yunque de aire de la guitarra. Cheo es una pantera de la selva afrocubana; José, rara vez entra en la rumba (sus parajes son el rock y la balada). Antaño, la voz de Cheo era profunda y seca, matizada e insinuante, de un timbre negro bellísimo que compartió con viejos maestros del yaz; la voz de José es desesperada, ultrajada, acuchillada, cortante y aguda, ideal para exigir milagros (y lograrlos), y deshecha en quiebros, como la de un cantaor de las marismas sevillanas rezando en el mar Caribe. Ambos han grabado boleros, mas Cheo es bolerista finísimo, elegante, y, cuando los entona, se pone un esmoquin sentimental así como Erasmo se vestía de gala para leer a los clásicos; en cambio, José se curva hacia el bolero-venganza, puñalero, de cantinas y aserrín, de copas rotas y vidrios por doquier, de sangre para todos (si Shakespeare hubiera compuesto un bolero, José Feliciano se lo hubiese cantado), de traiciones increíbles (lo son) y de un llanto atroz y adefesiero que —cual milagro eucarístico profano— brinda con un coctel de cerveza y lágrimas. En el bolero, Cheo cultiva la flor; José, la cebolla. Así pues, ya que se confunden tanto, podrían cantar a dúo Somos diferentes.
Cheíto el Grande nació en el barrio de Pancho Coímbre, en la sonera ciudad de Ponce, el 7 de julio de 1935. Lo acunó la pobreza, siempre atenta con los niños, y Cheo le correspondió durante años, tan fino él. De joven, Cheo cumplió con lo que todos esperamos del buen pobre: no andar codiciando los bienes ajenos. Claro está, así no se prospera, pero se da buen ejemplo, que es lo que realmente importa; además, en Puerto Rico nadie hay tan pobre que, con solo ir a una playa, no pueda bañarse en agua de colonia.
Muy joven, lo llamó la fama, pero le dejó una dirección harto imprecisa: Nueva York, Barrio Latino, que es como el París de los modestos. Allí le salió el diablo del cuerpo, y Cheo se arrimó a los grandes por si alguien le abría una oportunidad para sus fieras tumbadoras. No fue así. Oído que lo hubo cantar el gran Tito Rodríguez, lo empleó como su remplazo vocal en los demoledores recitales del Palladium. El mismo Tito lo recomendó entonces como cantante para el Sexteto de Joe Cuba. Con este grupo de bárbaros rumbones permaneció diez años (1957-1967), que fueron su escuela, su universidad y su desgracia.
La brusca aventura del éxito lo acercó a las cuatro puertas que anunciaba Daniel Santos. Desbaratado por el desorden, Cheo se echó al júbilo asesino de las drogas y terminó en el hospital y la cárcel. Solo le faltaban la iglesia y el cementerio, pero resucitó. En 1970 estaba de vuelta. En 1971 grabó el admirable larga duración José Cheo Feliciano con un sexteto de alta joyería y entonó así su renacimiento:
«Como silencio guardé, / cantaron otros soneros,librando los nueve ceros / que una vez les dediqué».
Dos años después lanzó otro disco terminante: Con una pequeña ayuda de mi amigo (el generoso compositor Catalino Curet Alonso), definitiva baraja de boleros y guaguancós. Ambos discos le hubieran valido, solos, una doble eternidad, pero, en 1972, Cheo se alzó a una de las cumbres de la música romántica cantada por un hombre. Si hay un disco de boleros que rebasará la cuesta del siglo, ese ha de ser La voz sensual de Cheo, porque los diez temas que incluye son tan absolutamente perfectos, que girarán en el eje del tiempo como un rosario de astros.
Sin embargo, hay que decirlo todo. A fines de los años 70, Cheo Feliciano comenzó a perder su voz espléndida; pero fue ya tarde para el fracaso porque la lenta agonía que empezaba nunca disolvería de la memoria al último sonero del siglo: al que —tigre en el guaguancó y señor en el bolero— había logrado la extraña arquitectura de meter la esquina rumbera en el salón. El Cheo eterno es ese: furor caliente y elegancia; descargas tremendísimas con el loco de Joe Cuba y violines suntuosos con el maestro Calandrelli.
Habría que trepar muy alto en el árbol de la sabiduría para encontrar las ramas de donde emergió Cheo. Una es Tito Rodríguez, el mismo que pasaba del rumbón violento Chen-cher-en gumá al bolero e himno Inolvidable, como quien cambia de mano un cigarrillo. Otra rama es Benny Moré, Jano de la música caribe, con una cara negra para las noches de África que aún golpean en Babarabatiri, y una cara mestiza para ¡Oh vida!, el bolero cálido, lento y rumoroso.
«Para quedar, un libro basta», ha dicho Ernesto Sábato. Cheo quedará tres veces para siempre, con tres discos soberbios. Es un clásico. Ojalá que el siglo XXI nos traiga alguien que alcance a Cheo y que nos rescate del naufragio espeso de tanta pequeñez barata, de tantos hijastros de papá que solo han heredado la precocidad de ser, de jóvenes, los mediocres que serán siempre. Oírlos es perder el tiempo mientras ganan dinero. Por la forma en que ejecutan los boleros, deberían colgarlos de sus cuerdas vocales. Pasó la era de los dinosaurios; ahora sufrimos el minuto de las lagartijas.
Que el ángel de la música no nos abandone. Así será pues el bolero nos ama. No puede evitarlo: es un sentimental.
Ismael Rivera más conocido como " el rey Maelo" y también como el Sonero Mayor (San Mateo de Cangrejos, Santurce, Puerto Rico, 5 de octubre de 1931 - 13 de mayo de 1987) fue un famoso artista en el área de la música latina.
En los años setenta formaba parte de la famosa Fania All Stars.
Tuvo su éxito más grande con Las Caras Lindas (De Mi Gente Negra), escrito por Tite Curet Alonso. "El Nazareno" también es una canción muy famosa de Rivera, y se refiere a los peregrinajes que Rivera hizo, desde 1975 a 1985, a la procesión del Cristo Negro de Portobelo, Panamá.
Una de las canciones más famosas es por excelencia el tema " No soy para ti " .
En los años setenta formaba parte de la famosa Fania All Stars.
Tuvo su éxito más grande con Las Caras Lindas (De Mi Gente Negra), escrito por Tite Curet Alonso. "El Nazareno" también es una canción muy famosa de Rivera, y se refiere a los peregrinajes que Rivera hizo, desde 1975 a 1985, a la procesión del Cristo Negro de Portobelo, Panamá.
Una de las canciones más famosas es por excelencia el tema " No soy para ti " .
Ismael Rivera, apodado "El Sonero Mayor", nació el 5 de octubre de 1931 en el antiguo San Mateo de Cangrejos, Santurce, Puerto Rico. Fue el primer hijo del matrimonio compuesto por Margarita Rivera García, ama de casa, y Luis Rivera Esquilín, carpintero ebanista. A Ismael le siguieron cuatro hermanos: Diego, Laura, Ivelisse y Tommy. De niño se distinguió por un apasionado interés en la música y se las pasaba improvisando con latas y palitos. A temprana edad debió abandonar sus estudios para buscarse unos pesitos como limpiabotas y así contribuir con el sostén del hogar. A los 16 años se inició como albañil, aunque se las pasaba cantando y tocando en los rumbones que se formaban en la Calle Calma y otros sectores del Santurce Cangrejero, en unión de su amigo y compadre Rafael Cortijo.
La primera vez que se juntaron para tocar Ismael y Cortijo fue en 1948, en el Conjunto Monterrey, dirigido por Monchito Muley, Maelo como conguero y Cortijo como bongocero. Pese a su interés en cantar, nunca le dieron la oportunidad. Un día, mientras Cortijo tocaba en La Riviera, en La Marina sanjuanera, llegó el entonces albañil a pedirle trabajo y fue contratado por un sueldo de $32.80 semanales, por debajo de los $55.00 que ganaba tirando mezcla fina.
En 1952 debió dejarlo todo para formar parte del ejército de Estados Unidos, pero fue licenciado por su deficiencia en inglés. A su regreso a la Isla, Cortijo le consiguió trabajo con la Orquesta Panamericana de Lito Peña, con quien grabó y pegó los éxitos "El charlatán", "La vieja en camisa" y "La sazón de abuela". Con "El charlatán" se dio a conocer en todos los rincones de la Isla, y posteriormente consiguió la fama internacional. Entre presentación y presentación, Maelo salía de El Escambrón y se iba a descargar con su amigo Rafael Cortijo en el Black Magic de Miramar. Un incidente de faldas precipitó su salida de la Orquesta Panamericana y Lito le pidió que no cantara ese día en el programa radial de la orquesta. Pero Ismael decidió no cantar con la orquesta ése ni el resto de sus días.
En 1954 se integra al grupo de Rafael Cortijo, con quien grabaría 17 discos. Con el Combo de Cortijo pegó un sinnúmero de éxitos, entre ellos "El bombón de Elena", de don Rafael Cepeda, así como "El negro bembón", "Juan José", "Besitos de coco", "Palo que tú me das", "Quítate de la vía Perico", "Oriza", "El chivo de la campana", "Maquinolandera", "El yoyo", "María Teresa" y "Yo soy del campo", entre otros. Fue la orquesta fija de la popular "La Taberna India" y reclamada por hoteles de lujo y grandes centros de baile de la época, entre ellos el Palladium Ball Room. En 1957 formó parte de una tremenda "guerrilla" que tocaba en televisión, que incluía a Rafael Hernández en la guitarra, Luisito Benjamín al piano, Lito Peña en el clarinete e Ismael en las maracas.
A finales de los 50, la bomba y plena logran introducirse en los más reclamados salones de baile, gracias al combo de Cortijo y su cantante Ismael. Tal fue el asombro ante el fenómeno musical creado por Ismael y Cortijo, atraído por la finura de sus nítidas improvisaciones y excepcional clave, que el Bárbaro del Ritmo, Benny Moré, lo bautizó como El Sonero Mayor, nombre que le seguiría durante su gloriosa carrera musical. Esta gran acogida de Cortijo y su Combo se debió a que expresaban el sentimiento de su gente y revertían con optimismo los problemas de su pueblo, celebrando el presente y saludando jubilosos el futuro y la esperanza. En Nueva York, la colonia latinoamericana escuchaba y bailaba su música porque les recordaba quiénes eran, mientras a los boricuas residentes en la urbe los hacía sentirse de regreso a su patria. Durante esos años la banda alternó con las grandes orquestas que deleitaban a los baliadores en el famoso Palladium Ball Room, entre éstas la de Tito Rodríguez, Tito Puente y Pérez Prado.
En 1959 Ismael participó junto al Cortijo y su Combo en la película "Calipso", una producción italo-francesa dirigida por Franco Rossi, con Harry Belafonte de protagonista, cinta que conmovió al público latinoamericano.
Tras un problema con la justicia, Maelo es separado de la sociedad y enviado a cumplir sentencia en el programa carcelario de rehabilitación en Lexington, Kentucky, donde permaneció confinado cerca de cuatro años. Un compatriota suyo, Bobby Capó, sintió como propio el encierro de Ismael, y le compuso un número que llegaría a convertirse en himno de los reclusos: "Las Tumbas".
Al salir de la cárcel, mientras su compadre Cortijo reintegra a varios de sus músicos en su "Bonche", Maelo adelantó música con el percusionista Kako, Tito Puente y su propia orquesta, Los Cachimbos, para tocar lo que realmente quería, lo que le gustaba. Desde la gran manzana, Maelo y los Cachimbos impactactaron el panorama musical con sus grabaciones "La controversia" y "La soledad", y posteriormente "Mi negrita me espera" y "Dime por qué", dos clásicos de la salsa. Curiosamente, los salones de salsa en Medellín cierran con "Mi negrita me espera", todos la cantan a coro sin bailarla. Otros éxitos con Los Cachimbos fueron El Jaragual,"San Miguel Arcángel", "La gata montesa", "La manía de tu mujer", "Maña, Maña" y el bolero de serenata "Hasta Mañana".
Con Kako y su trabuco grabó "Lo último en la avenida". También grabó con la Fania All Star cuando sus dueños Jerry Masucci y Johnny Pacheco compraron el sello Tico Alegre y lograron capturar a una serie de músicos rebeldes. En 1979 fue el artista mejor pagado por esa casa disquera, a excepción de Celia Cruz. Entre los éxitos con la Fania se destacan la versión de "El Nazareno" con Papo Lucca al piano, y "Cúcala", a dúo con Celia Cruz.
El enorme éxito de Ismael como cantante y sonero, le opacó su habilidad como compositor. De él son los temas "Besito de coco", "Aquí estoy, ya yo llegué", "Arrecotín arrecotán", "El que no sufre no vive" y "La cumbita", entre otros.
En agosto de 1974 hubo un histórico reencuentro en el Coliseo Roberto Clemente, entre Cortijo e Ismael y los ex integrantes de su banda, dirigidos entonces por Rafael Ithier bajo el nombre de El Gran Combo; un acontecimiento musical que dejó éxitos como "Ellos se juntan", de Kito Vélez y Sammy Ayala; una nueva versión de "Perico", de Juan Hernández; "Perfume de rosa", de Rafael Ortiz; "El negro bembón", de Bobby Capó; y "Maquinolandera", de Margarita Rivera, Doña Margó.
La muerte de su compadre Rafael Cortijo lo afectó sobremanera, al extremo de perder la voz, pese a que atesoraba la esperanza de recuperarla para cantar en un magno homenaje que le preparaban sus familiares y amigos en el Coliseo Roberto Clemente, con una fanfarria de vientos y poderosos ritmos. Pocos días antes, pasadas las cinco de la tarde, Maelo se encontraba en su casa acompañado de Doña Margot, cuando de repente le sobrevino un infarto cardíaco. En ese instante abrió los ojos, abrazó a su madre, le apretó las manos y poco después falleció, dando la clave para iniciar un 'entierro a la moda'.
La primera vez que se juntaron para tocar Ismael y Cortijo fue en 1948, en el Conjunto Monterrey, dirigido por Monchito Muley, Maelo como conguero y Cortijo como bongocero. Pese a su interés en cantar, nunca le dieron la oportunidad. Un día, mientras Cortijo tocaba en La Riviera, en La Marina sanjuanera, llegó el entonces albañil a pedirle trabajo y fue contratado por un sueldo de $32.80 semanales, por debajo de los $55.00 que ganaba tirando mezcla fina.
En 1952 debió dejarlo todo para formar parte del ejército de Estados Unidos, pero fue licenciado por su deficiencia en inglés. A su regreso a la Isla, Cortijo le consiguió trabajo con la Orquesta Panamericana de Lito Peña, con quien grabó y pegó los éxitos "El charlatán", "La vieja en camisa" y "La sazón de abuela". Con "El charlatán" se dio a conocer en todos los rincones de la Isla, y posteriormente consiguió la fama internacional. Entre presentación y presentación, Maelo salía de El Escambrón y se iba a descargar con su amigo Rafael Cortijo en el Black Magic de Miramar. Un incidente de faldas precipitó su salida de la Orquesta Panamericana y Lito le pidió que no cantara ese día en el programa radial de la orquesta. Pero Ismael decidió no cantar con la orquesta ése ni el resto de sus días.
En 1954 se integra al grupo de Rafael Cortijo, con quien grabaría 17 discos. Con el Combo de Cortijo pegó un sinnúmero de éxitos, entre ellos "El bombón de Elena", de don Rafael Cepeda, así como "El negro bembón", "Juan José", "Besitos de coco", "Palo que tú me das", "Quítate de la vía Perico", "Oriza", "El chivo de la campana", "Maquinolandera", "El yoyo", "María Teresa" y "Yo soy del campo", entre otros. Fue la orquesta fija de la popular "La Taberna India" y reclamada por hoteles de lujo y grandes centros de baile de la época, entre ellos el Palladium Ball Room. En 1957 formó parte de una tremenda "guerrilla" que tocaba en televisión, que incluía a Rafael Hernández en la guitarra, Luisito Benjamín al piano, Lito Peña en el clarinete e Ismael en las maracas.
A finales de los 50, la bomba y plena logran introducirse en los más reclamados salones de baile, gracias al combo de Cortijo y su cantante Ismael. Tal fue el asombro ante el fenómeno musical creado por Ismael y Cortijo, atraído por la finura de sus nítidas improvisaciones y excepcional clave, que el Bárbaro del Ritmo, Benny Moré, lo bautizó como El Sonero Mayor, nombre que le seguiría durante su gloriosa carrera musical. Esta gran acogida de Cortijo y su Combo se debió a que expresaban el sentimiento de su gente y revertían con optimismo los problemas de su pueblo, celebrando el presente y saludando jubilosos el futuro y la esperanza. En Nueva York, la colonia latinoamericana escuchaba y bailaba su música porque les recordaba quiénes eran, mientras a los boricuas residentes en la urbe los hacía sentirse de regreso a su patria. Durante esos años la banda alternó con las grandes orquestas que deleitaban a los baliadores en el famoso Palladium Ball Room, entre éstas la de Tito Rodríguez, Tito Puente y Pérez Prado.
En 1959 Ismael participó junto al Cortijo y su Combo en la película "Calipso", una producción italo-francesa dirigida por Franco Rossi, con Harry Belafonte de protagonista, cinta que conmovió al público latinoamericano.
Tras un problema con la justicia, Maelo es separado de la sociedad y enviado a cumplir sentencia en el programa carcelario de rehabilitación en Lexington, Kentucky, donde permaneció confinado cerca de cuatro años. Un compatriota suyo, Bobby Capó, sintió como propio el encierro de Ismael, y le compuso un número que llegaría a convertirse en himno de los reclusos: "Las Tumbas".
Al salir de la cárcel, mientras su compadre Cortijo reintegra a varios de sus músicos en su "Bonche", Maelo adelantó música con el percusionista Kako, Tito Puente y su propia orquesta, Los Cachimbos, para tocar lo que realmente quería, lo que le gustaba. Desde la gran manzana, Maelo y los Cachimbos impactactaron el panorama musical con sus grabaciones "La controversia" y "La soledad", y posteriormente "Mi negrita me espera" y "Dime por qué", dos clásicos de la salsa. Curiosamente, los salones de salsa en Medellín cierran con "Mi negrita me espera", todos la cantan a coro sin bailarla. Otros éxitos con Los Cachimbos fueron El Jaragual,"San Miguel Arcángel", "La gata montesa", "La manía de tu mujer", "Maña, Maña" y el bolero de serenata "Hasta Mañana".
Con Kako y su trabuco grabó "Lo último en la avenida". También grabó con la Fania All Star cuando sus dueños Jerry Masucci y Johnny Pacheco compraron el sello Tico Alegre y lograron capturar a una serie de músicos rebeldes. En 1979 fue el artista mejor pagado por esa casa disquera, a excepción de Celia Cruz. Entre los éxitos con la Fania se destacan la versión de "El Nazareno" con Papo Lucca al piano, y "Cúcala", a dúo con Celia Cruz.
El enorme éxito de Ismael como cantante y sonero, le opacó su habilidad como compositor. De él son los temas "Besito de coco", "Aquí estoy, ya yo llegué", "Arrecotín arrecotán", "El que no sufre no vive" y "La cumbita", entre otros.
En agosto de 1974 hubo un histórico reencuentro en el Coliseo Roberto Clemente, entre Cortijo e Ismael y los ex integrantes de su banda, dirigidos entonces por Rafael Ithier bajo el nombre de El Gran Combo; un acontecimiento musical que dejó éxitos como "Ellos se juntan", de Kito Vélez y Sammy Ayala; una nueva versión de "Perico", de Juan Hernández; "Perfume de rosa", de Rafael Ortiz; "El negro bembón", de Bobby Capó; y "Maquinolandera", de Margarita Rivera, Doña Margó.
La muerte de su compadre Rafael Cortijo lo afectó sobremanera, al extremo de perder la voz, pese a que atesoraba la esperanza de recuperarla para cantar en un magno homenaje que le preparaban sus familiares y amigos en el Coliseo Roberto Clemente, con una fanfarria de vientos y poderosos ritmos. Pocos días antes, pasadas las cinco de la tarde, Maelo se encontraba en su casa acompañado de Doña Margot, cuando de repente le sobrevino un infarto cardíaco. En ese instante abrió los ojos, abrazó a su madre, le apretó las manos y poco después falleció, dando la clave para iniciar un 'entierro a la moda'.





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